RUBÉN BRUÑA
Se abre el telón y aparecen dos ex reporteros del programa televisivo Caiga quien caiga (el de El Gran Wyoming para ser más exactos), acompañados por dos actrices y todos juntos interpretan un texto con un humor negrísimo. Antes de que se cierre el telón se escuchan ruidos de asesinatos y un trajín de situaciones embarazosas, y hasta un psicólogo pululando por la escena. Se cierra el telón. ¿Cómo se llama la obra de teatro? Maté a un tipo.
El inicio de ésta crónica es una forma de resumir la obra teatral que ayer presentaron a los medios de comunicación los componentes de la compañía madrileña Bambalinas Asesinas (Sergio Pazos, Tonino Guitián, Anais Yebra y Aisha Wizuete). Y les aseguro que está a años luz del surrealismo que invade a los cuatro actores principales de Maté a un tipo, obra escrita por el argentino Daniel Dalmaroni y dirigida por Juan Codina.
"La obra es una comedia que se convierte en drama surrealista hasta que un psicólogo empieza a ahondar en las relaciones de una familia de clase media donde el hábito de matar acaba por convertirse en un auténtico vicio", explica Tonino. A través de cuatro personajes, el espectador se acerca al escenario donde interactúan los responsables de los crímenes que suceden cada día en las grandes ciudades.
"Es una hora y media de representación en la que el espectador no tiene tiempo de aburrirse", comenta el actor gallego Sergio Pazos, que además de ser uno de los protagonistas del relato se mete por primera vez en la piel de productor del espectáculo. "Es un reto distinto a lo que he hecho siempre pero hay mucha ilusión con la obra", apunta Pazos.
Para los dos ex reporteros de CQC lo que más llamará la atención del público será "el humor negro tan potente que tiene el texto". "La verdad es que en Argentina están bastante por delante en el tema del humor cañero", relata Guitián.
El teatro Colón acoge hoy y mañana, a las 20.30 horas, dos funciones de la obra que lleva media temporada llenando distintos teatros españoles.