GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
La Xunta contradice a su delegado en A Coruña, Diego Calvo, y mantiene el reparto de pisos en Eirís y en Mesoiro. El Gobierno gallego entregará los inmuebles de promoción pública de estos barrios en el primer trimestre de 2010, según aseguró ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández. Con estas declaraciones, la Xunta avanza que hará exactamente lo contrario a lo que había manifestado su delegado.
"Siempre hablamos hipotéticamente de familias que pueden tener problemas, pues lo que hay que hacer es no concentrar, sino dispersar, para que haya una integración total, que es lo que recomiendan los expertos en estos temas, incluso el valedor do pobo ante los problemas que ha habido en experiencias pasadas en toda Galicia", explicó ayer Diego Calvo, en una clara alusión a las familias de Penamoa y a la ayuda del Concello para señalar con el dedo cuáles son los chabolistas que se consideran problemáticos.
La concejal de Servicios Sociales, Silvia Longueira, rechazó ayer la propuesta del delegado de la Xunta y se preguntó sin encontrar respuesta quién sería la persona que se encargaría de delatar los apellidos de los adjudicatarios de las viviendas. "¿Estamos ante una guerra preventiva"?, dejó en el aire la cuestión la edil socialista.
El retraso en la entrega de las viviendas tiene dos caras: la que enseña la Xunta y la que destapa Longueira. Ambos admiten que se debe a los desperfectos que el huracán Klaus causó en ellas. Donde la concejal de Servicios Sociales ve un "retraso malicioso" y tiempo "más que de sobra" para realizar las reparaciones; la Xunta ve una entrega casi inmediata porque el proyecto de ejecución de las obras está ya "redactado y supervisado".
Sobre las permutas de pisos, una solución propuesta por la Xunta, Longueira no tiene más que preguntas: "Permutar, ¿qué? El Ayuntamiento no tiene viviendas municipales para permutar y no las va a hacer, evidentemente".
La Xunta asegura que el sorteo de las 256 viviendas sociales se realizará a lo largo del mes de diciembre y que los adjudicatarios podrán vivir en ellas antes de marzo.