GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
Era un día de fiesta y no faltó nadie, ni siquiera el viento, que hizo volar el tricornio de unos de los guardias civiles que, formando, asistía al acto de toma de posesión del coronel Benedicto González Delgado, quien, desde ayer, está al mando de la Comandancia de A Coruña.
No faltaron los cánticos en honor al cuerpo ni la corona de laureles en recuerdo de los caídos en actos de servicio ni los discursos que, como todos los nuevos proyectos, están cargados de buenas intenciones.
El coronel González Delgado recordó a los que deja atrás, a los miembros de la Comandancia de Ourense, de la que viene, y se dio la bienvenida a A Coruña con una cartera llena de propósitos. El más importante, el que aboga por "redoblar esfuerzos" para mejorar la presencia de sus efectivos en los municipios más pequeños.
Para el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, el compromiso de la Guardia Civil pasa en esta nueva etapa por incrementar la seguridad ciudadana, no sólo para los nativos sino para los "millones de visitantes" que, con motivo del Xacobeo, se acercarán a Galicia el próximo año.
Un aumento del 20% de los efectivos en los últimos cinco años en Galicia y una inversión de 32 millones de euros en este ejercicio son los apoyos sobre los que pivota el compromiso del delegado del Gobierno, Antón Louro.
Las ventanas de las viviendas de las dependencias de la Guardia Civil en Lonzas se convirtieron ayer en palcos de honor para este acto de toma de posesión en el que el recién nombrado exigió a los miembros de su formación una "entrega sin reservas" para hacer de la provincia un lugar más seguro.
El general jefe de la XV Zona de la Guardia Civil, Manuel Ferreiro, calificó a la de A Coruña como una de las comandancias "con más peso de España" y optó por seguir poniendo énfasis en delitos como el narcotráfico, los incendios forestales y aquellos en los que se agrede al medio ambiente. Con sus rituales de espadas, con sus "órdenes firmes", sus cuadraturas, sus voces cantando más fuerte que la grabación que les servía de guía, sus "descansen", sus ofrendas y parabienes, los guardia civiles se convirtieron en protagonistas de un acto que habían hecho a su medida para acoger a su nuevo jefe y agradecer también a quien atendió la comandancia de manera provisional, Jorge González, y a su antecesor.
Pero el de ayer fue también el día del fiscal superior de Galicia, Carlos Varela, y del presidente de la Audiencia Provincial de A Coruña, José Luis Seoane, que recibieron una medalla de plata en reconocimiento a su trabajo y su colaboración con el cuerpo.
Después de las buenas palabras. De los abrazos, de la alegría de unos y el compromiso de otros, de los abrazos y los saludos militares se dio por inaugurada la nueva etapa en la Comandancia coruñesa.