T. SUÁREZ | A CORUÑA
De las 99 familias que hay censadas en Penamoa, según el Ayuntamiento, 77 están dispuestas a ser realojadas en pisos. Las 22 restantes todavía no se han apuntado a los cursos que ofrece el Gobierno local y a los que tienen que asistir los chabolistas para posteriormente ser recolocados en viviendas.
La Comisión para la Integración del Plan Especial Penamoa se reunió ayer en el Concello. Al encuentro asistieron representantes del Ejecutivo municipal, de ONG y de los vecinos. En el encuentro se aprobó el realojo de siete familias residentes en el asentamiento chabolista. Hasta el momento, según los datos facilitados por la Concejalía de Servicios Sociales, la comisión dio el visto bueno a la recolocación en viviendas de A Coruña y el área metropolitana de 39 familias. La integración, según el Ayuntamiento, es "satisfactoria".
El Gobierno local ordenó el derribo de 89 chabolas -38 de ellas eran de uso residencial y 51 se destinaban a otros usos-. La Concejalía de Servicios Sociales regaló madera a algunos de los vecinos de Penamoa a los que le derribó las barracas para que construyesen otras chabolas en el poblado.
El Concello informa de que el programa al que tienen que apuntarse los vecinos del asentamiento para ser realojados sigue abierto, por lo que las 22 familias que se niegan a asistir a las clases podrán inscribirse cuando quieran.
Los vecinos de Novo Mesoiro suspendieron la manifestación que tenían convocada para ayer. Los residentes en la zona optaron por asistir el jueves por la noche a la protesta organizada por los representantes vecinales de Eirís. Los dos barrios volvieron a unirse después de la dimisión del presidente de la Asociación de Vecinos de Mesoiro, Óscar Mena, para exigir al Gobierno local que evite la creación de guetos. Los vecinos afectados por la adjudicación de los pisos sociales exigen al Concello que colabore con la Xunta para permutar las viviendas a los chabolistas.