El plan estratégico de la empresa pública Paradores para el período de 2009 a 2012 da prioridad a la renovación de alojamientos ya existentes sobre nuevas aperturas. La sociedad, según explica en el resumen de su plan, "prima la modernización e innovación de los establecimientos sobre la expansión de la red".
"Los edificios e instalaciones que componen la planta hotelera -recoge el documento- tienen un alto valor y constituyen un gran activo. Pero, en algunos supuestos, necesitan ser objeto de remodelación y rehabilitación, incluso integral, para asegurar su correcta preservación, con tecnología y nuevos productos que permitan desarrollar su potencial de negocio". En ese cuatrienio, Paradores prevé realizar una inversión económica de 168,9 millones de euros. Veinte millones de euros se destinarán a inversiones en equipamiento y maquinaria; los 148,9 millones restantes, a la renovación de paradores ya operativos, como el de Santiago, que recibirá una inyección de cinco millones en 2012.
Condicionante para la opción coruñesa
Si no se altera ese plan estratégico para el futuro más inmediato, la posible transformación de la antigua prisión provincial de la Torre de Hércules en parador nacional quedaría aplazada, como mínimo, hasta el año 2013. A ese inconveniente temporal se uniría otra advertencia de Turespaña: la apertura de un nuevo parador depende de las "disponibilidades presupuestarias" y de la existencia de otras candidaturas que opten a transformar un edificio histórico en nuevo miembro de la red estatal de alojamientos.
En la actualidad, Paradores ejecuta la construcción de cinco nuevas instalaciones, en Lorca (Murcia), Morella (Castellón), Veruela (Zaragoza), Corias (Asturias) e Ibiza (Baleares). Otros nueve, indica la empresa pública en su página web, se encuentran "decididos y en proyecto", en Muxía (A Coruña), Villablino (León), Lleida, Cádiz, Molina de Aragón (Guadalajara), Estella (Navarra), Badajoz, Béjar (Salamanca) y Alcalá la Real (Jaén).