REDACCIÓN | A CORUÑA
La Xunta reclama veinte años de prisión y el pago de una indemnización de 104.000 euros a un acusado de provocar un incendio forestal en agosto de 2006 en los municipios de A Baña y Val do Dubra. El sospechoso, R.S.C., de 39 años y natural de la parroquia de Suevos, situada en A Baña, negó haber provocado los cuatro focos que calcinaron 140 hectáreas.
El sospechoso fue detenido y pasó algo más de dos meses en la cárcel después de ser denunciado por testigos que le vieron salir del lugar donde se acababan de iniciar los fuegos.
R.S.C., sobre cuya inocencia o culpabilidad decidirá un jurado popular, dijo que se acercó a uno de los fuegos para ver cuál era su situación exacta e informar a su padre, que había ido a cargar una cisterna con agua para ayudar en las labores de extinción. A preguntas del fiscal dijo que en ningún momento se negó a echar una mano a quienes trataban de apagar el incendio, lo que se contradice con las afirmaciones de sus vecinos.
Según la defensa, no existen pruebas de que el acusado sea el autor de los fuegos y entiende que fue el blanco de "una masa encolerizada" que necesitaba encontrar un culpable. El fiscal, en sus conclusiones provisionales, reclamó una condena de diez años de prisión y que indemnice a la Xunta con 23.000 euros por los gastos de extinción.