MARÍA PARDO | A CORUÑA
La Fiscalía Superior de Galicia busca una solución para concienciar a los menores que conducen sin carné, el delito más común de los relativos a la seguridad del tráfico entre menores de 18 años. El Ministerio público quiere que A Coruña siga los pasos de Vigo y reclama al Ayuntamiento que se involucre en la "rehabilitación" de estos infractores, muchos de ellos reincidentes.
La Fiscalía de Menores pretende acogerse a una posibilidad que la ley ofrece para quienes cometan un delito considerado menor y que consiste en que los infractores acudan a un curso de formación a cambio de que se archiven las diligencias abiertas contra ellos.
Según el coordinador de la Fiscalía de Menores en A Coruña, Carlos Mariscal de Gante, en lo que va de año se ha registrado en la provincia un importante aumento del número menores que son denunciados por conducir sin carné. En algunos casos se trata de jóvenes con la edad suficiente para circular con motocicletas, pero que lo hacen sin el permiso necesario. También llegan denuncias relativas a menores que conducen coches sin tener la edad reglamentaria, y muchos de ellos son reincidentes. Explica Mariscal que hay personas que pasan tres o cuatro veces por la Fiscalía en un año por cometer el mismo delito contra la seguridad del tráfico.
La Ley del Menor permite que los expedientes incoados puedan ser archivados si el infractor realiza una actividad reparadora de contenido educativo relacionada con el delito cometido, y siempre que el equipo técnico de la Fiscalía esté de acuerdo.
El concejal de Seguridad Ciudadana y Tráfico, Florencio Cardador, ya ha sido informado de la propuesta de la Fiscalía, pero todavía no ha contestado a la misma. Ayer mismo informó a Mariscal de Gante de que el proyecto está "en estudio". El principal miedo del Ejecutivo local es que las clases supongan un coste para las arcas municipales al tener que destinar a varios agentes de la Policía Local a las clases dirigidas a los menores infractores.
El acuerdo firmado entre la Fiscalía Superior de Galicia y el Concello de Vigo establece que cada menor debe acudir a clase diez horas, aunque la duración de las clases en A Coruña podría ser diferente. Los policías tienen que cubrir al acabar el periodo docente de cada alumno una ficha para acreditar que el menor acudió al curso y que lo hizo con aprovechamiento.
El coordinador de la Fiscalía de Menores, junto a la responsable del Ministerio público especializada en Seguridad Vial, participó ayer por la mañana en una jornada celebrada en el centro cívico de Os Mallos a la que asistieron agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil.
Mariscal de Gante alertó en este foro de que son casi inexistentes los atestados que reciben de menores detenidos por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas. El fiscal se mostró convencido de que hay jóvenes que se trasladan de un local a otro los fines de semana por las noches en ciclomotores tras haber consumido alcohol y por eso pidió a los agentes que también se realicen controles a los conductores de motocicletas.
El fiscal de Menores aprovechó la octava edición de la Jornada Gallega de Seguridad Vial para proponer a los responsables municipales y de Tráfico que se encontraban presenten en la charla que pronunció la creación de caminos escolares, una iniciativa que ya se ha puesto en marcha con éxito en ciudades como Madrid, Barcelona, Guadalajara o San Sebastián.
El proyecto de los caminos para alumnos consiste en habilitar vías de acceso urbanas para que los niños puedan llegar a pie solos hasta los centros escolares. "No sólo se trata de un problema de infraestructuras, ya que hay que contar con aceras anchas y señalizar las rutas, sino que es necesario que exista un compromiso social", afirmó Carlos Mariscal de Gante.