MARCOS MOSQUERA | A CORUÑA
El PSOE y el BNG confeccionaron en solitario el presupuesto del Ayuntamiento para 2010 y solos lo aprobarán. El pleno municipal convocado para esta mañana a partir de las 10.00 horas repetirá el guión conocido: el Gobierno local vota a favor de las cuentas y la oposición, en contra. El Partido Popular desveló ayer su oposición al proyecto de presupuesto porque, entiende, "repercute la crisis directamente sobre los ciudadanos" y supone una disminución de la inversión en obras que "repercute la recesión en los barrios" de la ciudad.
Los 210,7 millones de euros presupuestados para el próximo año, un 4,3% menos que este ejercicio, suponen para el Gobierno local un salvavidas al que agarrarse en plena crisis. El Ejecutivo destaca su apuesta por la contención del gasto superfluo, por las políticas sociales y por la inversión en obras, pese a que esta se reduce un 23% respecto a 2009 a la espera de los 26,5 millones que le tocarán en el nuevo reparto del Fondo Estatal de Inversión Local.
"Sí hay una posibilidad objetiva de que las cosas pintarán bien para la ciudad en 2010 porque se van a cumplir los compromisos del Gobierno local y no descenderá la calidad de los servicios", expuso ayer el primer teniente de alcalde, Henrique Tello, quien justificó la caída en la inversión por el descenso del 17% del dinero que el Ayuntamiento recibe del Estado.
El también portavoz municipal del BNG se declaró "sumamente satisfecho de cómo se llevó la negociación del presupuesto" con su socio de gobierno, el PSOE. Al anteponer "las prioridades de la ciudad" con independencia de qué concejalía gestione el dinero, el Ejecutivo, según Tello, demostró que trabaja en equipo pese a "sus muchas desavenencias y problemas".
El Partido Popular avanzó su voto en contra en la sesión de hoy e interpretó que la rebaja en la cifra total del presupuesto, de 220,25 a 210,7 millones de euros, y en las inversiones, de 35,6 a 27,42 millones, no ayudarán a la ciudad a abandonar la crisis. "El PP no apoyará un presupuesto que no tiene en cuenta la ciudad", afirmó su portavoz municipal, Carlos Negreira.
El concejal popular insistió en su receta municipal contra la actual situación de recesión económica: bajar los impuestos un 2% en 2010 -el Gobierno local ha aprobado congelarlos-, eliminar los gastos superfluos y aplicar un plan de austeridad para mantener la inversión en obras y el gasto social "asistencial". Para Negreira, existen "dos modelos de gestión": el del Ejecutivo local, "que baja la inversión" y el de la Xunta, gobernada por el PP, "que baja un 20% el gasto corriente para poder mantener la inversión en obras".