REDACCIÓN | A CORUÑA
Francisco José Pastoriza y Mássimo Capobianco, los dos hombres acusados de atracar una sucursal de Caixanova e intentar asaltar otra de Banesto, negaron ayer su participación en el primer asalto. Los ladrones reconocieron intentar robar en Banesto porque estaban "apurados" de dinero, pero aseguraron que no son los responsables del atraco a Caixanova. El fiscal solicita que Pastoriza sea condenado a cinco años de prisión y Capobianco a ocho.
Los ladrones, según el escrito de la Fiscalía, dieron el primer golpe el 23 de diciembre de 2008 en una caja situada en la ronda de Outeiro número 316. Capobianco permaneció oculto en el cajero automático hasta que llegó la directora de la entidad financiera, a la que abordó exigiéndole que entrase con él en la oficina y que le abriese la caja fuerte. El atracador la amenazó diciéndole que tenía una pistola, pero que no la quería utilizar porque sólo quería "el dinero". El otro acusado, que vigilaba en la calle, advirtió por teléfono a su compañero de que iba a entrar un empleado.