JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
Ageco Construcciones y Reformas, encargada de la remodelación de los locales que albergarán las nuevas oficinas del INEM en el cruce de la ronda de Outeiro con la avenida del Ejército, se encuentra inmersa en un concurso de acreedores, la antigua suspensión de pagos, desde el pasado 9 de octubre, pese a lo que sus responsables aseguran que esta obra, así como la de remodelación de la Casa da Cultura de Pontedeume no se paralizarán.
La medida fue aprobada por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña a petición de la empresa, que se halla en dificultades a causa de los impagos que padece por parte de otras compañías, así como por las limitaciones impuestas al crédito por las entidades financieras.
Hervé Fernández, uno de los dirigentes de la constructora, asegura que la actividad continuará, ya que dispone de "cartera de obra suficiente para que la empresa sea viable" y que más del 40% de los proveedores se han adherido a la propuesta de convenio para el cobro de las deudas, que se están abonando a la mayoría de ellos.
El pasivo de Ageco se sitúa en torno a los 3 millones de euros y, de acuerdo con los datos que figuran en el auto que autorizó el procedimiento concursal, sus beneficios en 2008 fueron de 285.000 euros y sus fondos propios al concluir ese ejercicio alcanzaban los 744.000 euros. El mayor riesgo se sitúa en las deudas con proveedores que la empresa mantiene desde hace bastante tiempo, así como los pagarés no satisfechos durante este año y el anterior, ya que estos acreedores podrían solicitar embargos sobre las certificaciones de obra de la empresa, lo que, según sus dirigentes, "hipotecaría su futuro".
Fernández afirma que todos los proyectos iniciados por la empresa se ejecutarán, incluido el de las nuevas dependencias del INEM, que ocuparán los locales que albergaron en el pasado las oficinas centrales de Telefónica en A Coruña.
Otra actuación que tampoco se verá afectada, según este directivo, es la rehabilitación de las fachadas de las viviendas municipales de Recimil, en Ferrol. La empresa cuenta en la actualidad con una plantilla de 25 empleados, a los que se suman otros 19 contratados mediante el denominado Plan E, con el que se efectúan obras públicas en los ayuntamientos mediante financiación del Estado.