REDACCIÓN | A CORUÑA
Un boquete en una acera de la calle Venezuela y que acabó con la denuncia de una mujer que se lastimó al caer en el agujero; un vecino que advierte del peligro que pasan los niños que juegan en la plaza Maestro Mateo; o una barandilla peligrosa en Falperra. Estas tres son quejas de particulares y residentes, críticos con que el Ayuntamiento no mejore infraestructuras que califican como inseguras.
La plaza Maestro Mateo es lugar habitual donde los padres o los abuelos bajan por la tarde con niños pequeños para que se distraigan. Un vecino asegura que es necesario aumentar la seguridad en la barandilla que separa el pequeño parque del acceso al aparcamiento: "El domingo vi a un niño correr a coger una pelota que saltó sobre la zona ajardinada que está encima de los accesos de entrada y salida del parking, se coló a través de la barandilla de protección y cayó en la rampa del aparcamiento".
María Begoña Rodríguez también presentó ayer a primera hora de la mañana una denuncia ante la Policía Local. Entregó un parte de lesiones, con una posible tendinitis en el hombro derecho. ¿El motivo? "Cuando caminaba (el pasado 19 de noviembre) por la calle Venezuela en dirección a la calle Archer Milton Huntington y a la altura del número 8, introdujo un pie en un hueco que hay en la acera por la falta de losetas, cayéndose al suelo, sufriendo lesiones en el brazo derecho que la incapacitan para realizar sus tareas diarias", se recoge en la denuncia que presentó ante el 092. La mujer asegura que la acera estaba en mal estado desde hace cuatro meses y que, hace tres, vecinos del barrio de Labañou ya alertaron al Concello de los desperfectos en la acera. La denunciante ha puesto su caso en manos de un abogado para reclamar una indemnización con la que pueda pagar los gastos que le ocasiona la recuperación.
Pero no fue la última queja por el estado del mobiliario urbano y de las aceras. Unión Coruñesa destaca que varios residentes de la calle Falperra se han puesto en contacto con la formación política para quejarse sobre una barandilla que se ha colocado en Travesía del Monte: "Es una calle con un desnivel que en la parte más alta supera los quince metros. La barandilla cuenta con barras horizontales por las que cabe perfectamente una persona".