TANIA SUÁREZ. A CORUÑA
El Juzgado de lo Penal número 1 de A Coruña celebrará la próxima semana la vista contra dos ladrones acusados de asaltar a dos repartidores de pizza y de cometer varios robos en la ciudad los pasados 15 y 16 de febrero. El fiscal sostiene que los imputados sobre las 23.10 horas del día 15 siguieron a una de sus víctimas. Al observar que el empleado se disponía a entrar en un portal de la calle Menéndez Pidal para entregar la comida, uno de ellos entró tras él en el inmueble. El repartidor sospechó de la actitud del procesado, que pretendía robarle toda la recaudación, y no abandonó el edificio hasta que un vecino accedió al portal.
Una hora más tarde los atracadores llamaron a Telepizza para que le enviasen un pedido a una vivienda de la calle Monasterio de Caaveiro. Los sospechosos le abrieron el portal al repartidor, pero no la puerta de la casa. Cuando se disponía a irse del edificio, uno de los imputados, que llevaba el rostro cubierto con un pasamontañas, le colocó un cuchillo al cuello y le exigió que le diese la recaudación. El trabajador reaccionó dándole un empujón y consiguió huir.
El mismo individuo que amenazó con el arma al repartidor de pizzas le rompió un vaso de cristal en la cara a un hombre al que le había robado. Los hechos sucedieron durante la madrugada del 15 de febrero en la calle Julio Rodríguez Yordi. El acusado, según sostiene el representante del Ministerio público, se abalanzó sobre la víctima cuando se disponía a entrar en su vehículo y lo amenazó con un vaso de cristal al tiempo que le exigía que le entregase los objetos y el dinero que llevaba encima. Una vez que el hombre le dio los efectos, que fueron tasados en 100 euros, le estampó el vaso en la cara. Al denunciante le quedó como secuela una cicatriz de cuatro centímetros. Entre los objetos de los que se apoderó había una tarjeta bancaria que usó minutos más tarde para pagar los 220 euros de las consumiciones que se tomó junto con el otro detenido en un club situado en la avenida de A Pasaxe.
El ladrón que agredió a la víctima acudió a varias oficinas bancarias de la ciudad con el carné de conducir del perjudicado y consiguió que le entregasen 1.800 euros. La última vez que intentó que le diesen dinero uno de los empleados de la entidad comprobó que el documento figuraba como sustraído. El procesado, al percatarse de que no le iba a entregar el dinero, huyó de la oficina bancaria. La policía detuvo a los sospechosos, que están en prisión provisional desde el pasado mes de abril.
El Ministerio fiscal solicita que el acusado que esgrimió el cuchillo al repartidor de pizza sea condenado a 13 años y cinco meses de prisión y su compañero a seis años y 4 meses. La Fiscalía también pide que el imputado que rompió el vaso de cristal en la cara de una de las víctimas la indemnice con 210 euros por las heridas que sufrió y con 5.000 euros por las secuelas de la agresión, así como con 100 euros por el valor de los efectos que le sustrajo.
Ninguno de los dos procesados que se sentarán la próxima semana en el banquillo de los acusados tiene antecedentes penales.