RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
-Cuando la Xunta recomendó al Ayuntamiento realizar modificaciones en el plan general, usted dijo en septiembre que era lógico. ¿Le parecería ahora lógico que el Gobierno gallego pusiese nuevas pegas al documento?
-La Xunta habló entonces y no agotó el plazo previsto por ley, lo cual le agradecimos. El documento que envió era exhaustivo, no sólo hacía un repaso de las cuestiones generales, sino que hacía hincapié en algunos detalles o errores de interpretación que hemos subsanado. El documento es más redondo, se han hecho modificaciones, sobre todo se han explicado mejor cuestiones que no quedaron claras y se ha beneficiado de la opinión de otras administraciones.
-¿Pero le sorprendería o le desagradaría ver que la Xunta dijese ahora que no al plan?
-Pues sí. El proceso es ahora de aprobación inicial y vamos a poner el plan a exposición pública, como marca la ley y, con el resultado de esas alegaciones y el informe de otras administraciones, volveremos a enviar el documento a la Xunta. Yo espero que con las aclaraciones y, en algún caso, el cambio de interpretación, el documento haya quedado en perfecto orden para ser aprobado por la Xunta.
-¿Vamos, que no sería lógico que la Consellería do Territorio pusiese ahora reparos?
-No. A lo largo de la tramitación del plan general pueden llevarse a cabo la firma de convenios que quedan pendientes, pero eso no tiene que ser óbice para que la Xunta diga no. No se entendería. En todo caso, si la Xunta puntualiza alguna cuestión menor... pero tanto por el documento que enviaron como por las conversaciones que hemos mantenido con la Administración autonómica estamos muy bien situados para aprobar el plan general.
-Dijo que era sensato construir 34.000 viviendas en la próxima década, pero han bajado el número final de pisos en 7.000. ¿Lo hacen porque admiten que se equivocaron o para que la Administración gallega suscriba el plan general?
-Lo que dijo la Xunta en su informe es que explicásemos mejor las proyecciones demográficas, no dijo que el número era excesivo. Los planes de Vigo y Santiago prevén muchísimas más miles de viviendas. El número de viviendas es un marco máximo de referencia, pero no significa que sean exactamente 6.900 o 8.400, por ejemplo. Lo que pretendemos es que sean suficientes como para que los vecinos que no viven en la ciudad, y quieran volver, puedan hacerlo. Consideramos que las 33.000 antes, las 27.000 ahora, cumplen con un doble objetivo: dar calidad urbana y permitir el crecimiento sostenible.
-¿Qué le responde a aquellos que consideran que la edificabilidad prevista es excesiva, peligrosa para una ciudad ya con bastante densidad como A Coruña?
-En términos numéricos, la edificabilidad se reduce con respecto al plan anterior, lo que aumentan son la densidad en equipamientos y zonas verdes. En ningún caso, la ciudad es densa, ni se va a densificar más, al contrario, las alturas se reducen y se ponen en consonancia con el ancho de la calle.
-¿A qué se debe el hecho de que en algunos polígonos residenciales aumenten ahora el porcentaje de vivienda protegida con respecto al primer documento que enviaron a la Consellería?
-Como ayuntamiento progresista que somos hemos defendido siempre la presencia de vivienda protegida en nuestro municipio porque consideramos que es la herramienta más potente de las que existen en la actualidad para dotar de vivienda de calidad a personas que por su renta no accederían con facilidad al mercado libre. La ley también marca el porcentaje de la vivienda, del 40%, y su reparto a lo largo de la ciudad.
-Pero me imagino que ya serían progresistas la primera vez.
-En algunos sitios aumentan los ratios y en otros disminuyen. Es para que el montante final de viviendas protegidas se reajuste, repartirlas para que sea más homogéneo.
-¿Cree que el PP votará a favor en el pleno del martes?
-Me gustaría, creo que es lo que debería hacer. Es una oportunidad magnífica para decirles a los vecinos de que vamos a trabajar codo con codo.
-Pero, a veces, de la confianza a lo que ocurre en la realidad hay un largo trecho...
-Lo veremos el próximo martes. El plan es tan bueno que nadie podrá decir que no.
-La Xunta reprochó al Concello que fija reordenaciones como los muelles urbanos, la Fábrica de Armas o la estación de buses sin haber firmado antes los correspondientes convenios con las administraciones implicadas.
-Las ordenaciones especiales pueden tener un reflejo en el plan de lo que pueden llegar a ser, independientemente de que lo sean o no. En la Fábrica de Armas se incluyen los dos escenarios posibles: que la factoría siga trabajando donde está; y que el comité de empresa, la compañía y el Ministerio de Defensa lleguen a un acuerdo para el traslado de la actividad. Ese segundo convenio también se recoge en el plan con un cambio de uso y la posibilidad de un desarrollo urbanístico. Si durante el desarrollo de la tramitación del plan general se produce la firma de un convenio para cambiar el uso de la Fábrica de Armas, la ordenación propuesta sería el escenario dos. En la estación intermodal, el convenio entre Ayuntamiento y ADIF ya existe, ahora hay que incorporar otro para la estación de buses sobre usos y concesiones, donde la Xunta tiene la última palabra.
-¿Han empezado la negociación por la terminal de buses?
-El conselleiro (Agustín Hernández) tiene mucho interés y llegaremos a un acuerdo rápido.
-¿No se puede poner fecha?
-La pelota está en el tejado de la Xunta, aunque tengo que decir que la propiedad del solar es de titularidad municipal.
-Como han dicho, la urbanización de los muelles depende del Puerto. ¿Pero también de Fomento, no? ¿No tarda el ministerio demasiado en desafectar Batería y Calvo Sotelo?
-¡Cómo voy a ser yo quien tenga algo que decir sobre los plazos de Fomento! Nuestro interés como Ayuntamiento es desarrollar el ámbito de Batería lo antes posible porque significaría devolver terreno a los ciudadanos, es un objetivo prioritario. Mientras no se desafecten los terrenos y la Autoridad Portuaria no diga qué hacer con ellos, nosotros no podemos mover ficha.
-¿Se han puesto en contacto con Fomento por si hay algún problema?
-Es la Autoridad Portuaria el interlocutor, no nosotros.
-¿No le darían más caña al ministro si fuese el PP quien gobernase en España?
-El Ministerio de Fomento no pertenece a un gobierno distinto, es el Gobierno de todos los españoles.