RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, afirmó el pasado lunes que en su municipio "no hay ningún vertido" y los que se producen son puntuales, "cuando hay tormenta". Ayer, no hubo tormenta, pero sí un nuevo derrame de aguas residuales a la ría. Los mariscadores denuncian que los focos contaminantes se reparten por las cuatro localidades que están bañadas por las aguas de A Pasaxe y O Burgo, es decir, A Coruña, Oleiros, Cambre y Culleredo.
La Cofradía de Pescadores alertó ayer por la mañana de un vertido a la altura de la urbanización Sol y Mar, en Perillo (Oleiros). Los mariscadores dieron aviso al 112 y, según explicó el patrón mayor, Manuel Cao, derivó el caso a la Guardia Civil y la Policía Local. El colectivo señaló que sospecha que el vertido proceda de una mala conexión de la red de pluviales de San Pedro de Nós. Se desconoce la sustancia del derrame, pero tenía espuma blanca.
A escasos metros de los derrames, un grupo de furtivos se dedicó a esquilmar los bancos de la zona, pese a que está prohibido extraer almeja y berberecho porque la ría de A Pasaxe está declarada desde abril de 2007 como zona B, es decir, que no se puede recoger marisco debido a que el nivel de contaminación de las aguas supera el tope máximo establecido.
Furtivismo y vertidos son los dos grandes enemigos de la ría coruñesa desde hace tres años. El patrón mayor de la cofradía advirtió de que ayer se observó la existencia de un segundo derrame, de una mancha viscosa semejante a aceite que apareció en el curso de la ría y también en las inmediaciones del muelle de Oza.
La Cofradía de Pescadores coruñesa y la Plataforma pola Defensa da Ría han realizado varias acciones de protesta y, según apuntó el patrón mayor, la intención es realizar una nueva campaña para antes de final de año.
Los mariscadores se han quejado de la poca colaboración de los ayuntamientos, aunque el Concello de A Coruña niega que se produzcan vertidos dentro de su término municipal, al igual que Oleiros.
El alcalde oleirense defendió el lunes su gestión después de un vertido de aguas fecales en la ría el día anterior, junto al puente de A Pasaxe. Según la Cofradía de Pescadores, se debió a un fallo en la estación de bombeo: con las precipitaciones, la infraestructura puede fallar y las aguas fecales y pluviales se juntan para acabar en la ría.
Los mariscadores pidieron al Ayuntamiento de Oleiros que prestase más atención a este problema medioambiental, aunque ayer, cinco días después, se produjo un nuevo derrame. Ángel García Seoane argumentó que los vertidos a la ría son ocasionales y que se suceden "en todos los países del mundo".