JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
La dirección del Casino Sporting Club aseguró ayer que se responsabilizará de los robos sufridos por decenas de personas en el ropero de la fiesta de fin de año que se celebró en sus instalaciones de la calle Real. El presidente de la entidad, Juan José Medín, informó de que el club dispone de un seguro de responsabilidad civil para cubrir incidencias de este tipo en el desarrollo del festejo y que la empresa de seguridad que custodiaba el guardarropa cuenta con una garantía de este mismo tipo.
Medín calificó lo sucedido como un "incidente menor" porque afectó "a un 1% de los asistentes a la fiesta", en la que participó en torno a un millar de jóvenes, y negó que los trabajadores que vigilaban el ropero permitiesen el acceso de personas ajenas. Según él, el problema se originó hacia las 08.00 horas, cuando un gran número de asistentes se aproximaron al lugar para retirar sus prendas, puesto que la celebración había concluido.
"Al intentar marcharse lo antes posible, la gente empezó a empujar el mostrador y se produjo un desbarajuste, por lo que los empleados de la empresa de seguridad se vieron desbordados", comentó Medín. El presidente, que definió lo sucedido como una "avalancha", detalló que en medio de la confusión se produjo la sustracción de efectos de los participantes en la fiesta, como bolsos, teléfonos y abrigos, aunque otros de estos objetos también se extraviaron a causa del desplome del mostrador del ropero.
La caída de las perchas de los números que identificaban las pertenencias de cada persona hizo imposible devolverlas, por lo que los responsables del Casino optaron por establecer un cordón de seguridad en torno al ropero, con el fin de que sus propietarios accedieran allí de forma ordenada para recuperar las prendas, momento que Medín admite que fue aprovechado por algunas personas para cometer robos.
El presidente de la entidad resaltó que una vez que el público abandonó el edificio aparecieron en diferentes lugares teléfonos móviles, prendas y carnés de identidad, a cuyos propietarios se les comunicó que podían pasar a recogerlos, aunque ayer no todos lo habían hecho todavía. Medín puso de relieve que todos los asistentes debían identificarse y proporcionar la dirección de su domicilio y número de teléfono en el momento de reservar su entrada y que en la entrada a la fiesta se estableció un "control exhaustivo".
Carteles informativos
"Dábamos un tique a cambio de cada prenda en el ropero y advertíamos en unos carteles de que no nos responsabilizábamos del contenido de los bolsos porque no se declaraba cuando se entregaban", recordó el presidente de la entidad, que aún no dispone del informe que las empresas de seguridad A 1 y Élite 4, responsables de la vigilancia en la fiesta, deben proporcionarle sobre los hechos. Medín destacó que las cámaras instaladas en el local pueden proporcionar algún dato nuevo acerca de lo sucedido y anunció que se replanteará la instalación de un ropero en la entrada de la fiesta en las próximas ediciones.
El Casino aseguró que actuó con "total transparencia" tras producirse los hechos y desmintió además que no se facilitaran hojas de reclamación a quienes las solicitaron, a lo que añadió que todavía las proporciona a quien las exija. El presidente señaló que incluso se recomendó a los perjudicados por los robos que presentasen denuncias en la policía para poder reclamar indemnizaciones posteriormente.