MARÍA PARDO | A CORUÑA
El diseño de la plaza del Africano se reveló poco apropiado para el uso que durante más de un año le dieron los jóvenes, donde todos los fines de semana hacían botellón hasta que una ordenanza municipal lo prohibió. Los vándalos rompieron los cristales de las barandillas que cerraban la plaza a los pocos meses de su inauguración. Tras meses de quejas vecinales, el Concello sustituyó la semana pasada los vidrios -la mayor parte de ellos dañados o pintados- por un enrejado metálico más resistente a la acción de los gamberros.
En julio, el Gobierno municipal ya se había comprometido a reparar "de forma inmediata" los desperfectos ocasionados en la plaza por los jóvenes que utilizaban este espacio para beber alcohol por las noches. En una respuesta que el Partido Popular presentó en el pleno, el Ayuntamiento indicó que "los trabajos de reparación ya estaban recogidos en un proyecto destinado principalmente a las obras de urbanización del callejón del Africano", trabajos que en verano se encontraban en fase de licitación.
Prohibición del 'botellón'
Los residentes en las inmediaciones de la plaza denunciaron que ni pasado un año de la inauguración de este espacio, que se celebró en junio de 2008, los desperfectos decoraban un lugar creado "para que jugasen los niños", según declaró el alcalde, Javier Losada, el día en que se abrió al público.
Además de cristales rotos, el suelo de madera tuvo que ser cambiado en dos ocasiones en doce meses y los bancos de piedra aparecían cada fin de semana llenos de pintadas y ennegrecidos por la suciedad hasta la prohibición del botellón. La Junta de Gobierno Local aprobó el 5 de noviembre la declaración de Santa Catalina, Durán Loriga, la Cormelana, el Africano y las calles adyacentes como zonas de especial protección. Esta clasificación supone, en la práctica, la prohibición del beber en la calle y, en general, de cualquier concentración de personas en la vía pública que altere la normal convivencia ciudadana, siempre que se lleven a cabo conductas que perturben el derecho de las personas al descanso nocturno.
El Ayuntamiento invirtió en la reforma de este espacio 245.580 euros, cantidad que ha ido aumentado con cada una de las reparaciones ejecutadas.