T. SUÁREZ / G. MALVIDO | A CORUÑA
Manuel, de tres años, rompe a llorar cuando su padre lo sube a las rodillas de Baltasar; Lucía, de cinco años, le susurra al oído a Gaspar que quiere que le regale un paraguas y unos patines de Hello Kitty; y Roberto, de seis años, espera a que Melchor termine de escuchar a su primo para hacerle sus peticiones. Los pequeños esperaron en fila más de media hora para ser recibidos por los Reyes Magos, que estuvieron desde las cinco hasta las ocho y media en el vestíbulo del Ayuntamiento.
"Melchor, como todos los años, es el que más cola tiene. Casi todos los niños quieren ir con él. El menos solicitado es Gaspar; y Baltasar tiene cada año más demanda", asegura una de las tres pajes encargadas de la organización. "¿Qué rey quieres?", era la pregunta más repetida de los padres cuando llegaban a la puerta del palacio municipal. Algunos intentaban convencer a sus hijos para que se pusiesen en la fila de Gaspar, pero casi todos optaron por esperar pacientemente la llamada de Melchor. "Hay algunos que son simpáticos y le dicen a sus padres que me tienen que hacer caso cuando digo cosas como que les cocinen menos verduras", comenta el rey de pelo blanco.
Una niña le pidió a Gaspar que sus padres no se separasen y un pequeño le dijo que lo que más deseaba era la felicidad. "Todos los años hay algunos que te sorprenden y te dicen cosas así. Siempre hay los que te piden que sus padres estén juntos o que no se separen", cuenta el Mago de Oriente.
Los juguetes más solicitados este año, según sus Majestades, son consolas y accesorios de Hello Kitty o de Hannah Montana. Los muñecos Gormiti son los más deseados por los niños, según los Reyes. "Aún así siempre hay quien te pide clásicos como los garajes, bicicletas o coches de bomberos", afirma el Mago de barba blanca. El concejal de Cultura, Carlos González Garcés, se disfrazó de Melchor y recibió a los pequeños en el Ayuntamiento hasta las siete y media.
Los Magos de Oriente estarán hoy y mañana en el vestíbulo del palacio municipal desde las cinco hasta las ocho y media. Los Reyes también acudieron ayer por la tarde al centro comercial Dolce Vita, donde recibieron las cartas de los más pequeños. Sus Majestades tuvieron tiempo para acercarse al centro cívico de Os Rosales y recibir a los niños del barrio. Las criaturas se entretuvieron en talleres de globoflexia hasta la llegada de los Reyes.
En Dolce Vita los adultos se entretuvieron haciendo las últimas compras de Navidad, mientras que en el Ayuntamiento optaron por acercarse a ver el belén que está instalado en el vestíbulo, justo detrás de los tronos de sus Majestades. Los pequeños también disfrutaron en María Pita subiéndose al carro con renos decorativos que hay en la puerta del Concello. Las colas fueron inevitables tanto para los niños como para los adultos.