RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
El Ayuntamiento aguarda por el tan anunciado plan de movilidad que diseña el profesor Salvador Rueda, director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, y con el que pretende mejorar la circulación por las calles de A Coruña. El futuro planeamiento urbanístico apuesta por ampliar los servicios de transporte público y por que los vecinos dejen sus coches en casa; una solución que parece cada vez más necesaria según los últimos datos que maneja el Gobierno municipal, relativos al pasado verano: entre julio y septiembre de 2009, la velocidad media en la ciudad fue de 19,02 kilómetros por hora, inferior incluso a la registrada en el mismo trimestre del año 2000, cuando llegó a los 19,15.
El estudio elaborado por la Concejalía de Tráfico analiza 17 de los itinerarios más utilizados, que atraviesan la ciudad de este a oeste y de norte a sur. Tras realizar todos los recorridos en días laborales y entre las 08.00 y las 20.00 horas, los responsables del informe concluyeron que la velocidad media -incluye tanto el tiempo que el vehículo está en marcha como parado- fue de 19,02 kilómetros por hora. Siete de las rutas están por debajo de esta cifra. Entre las que sobresalen por su lentitud están el tramo que arranca en la plaza de Mina y finaliza en la avenida de Arteixo, con 14,06 kilómetros por hora; entre la plaza de España y la avenida de Finisterre, a la altura de O Ventorrillo, con 13,35; y sobre todo el viaje entre Rubine y Juan Flórez, que no sólo es el más corto de los 17 itinerarios, con 1.155 metros, sino que también se queda en una velocidad media de 10,67.
El análisis que elabora Tráfico para comprobar qué puntos son más conflictivos y cuáles menos y, de paso, detectar si se han producido cambios especifica que los recorridos donde los conductores pueden pisar más el acelerador son de Cuatro Caminos a Orillamar, con una velocidad media de 26,34 kilómetros por hora; de Labañou a la avenida del Ejército, con 22,86; y de la ronda de Outeiro, a la altura de la rotonda del pavo real, a Monte Alto, con una velocidad de 22,49.
Una calle en concreto o un barrio no influyen tanto en el tráfico como el sentido en el que circulan los coches. El ejemplo más claro está entre Cuatro Caminos y Orillamar. Si para dirigirse a Monte Alto la velocidad media era la más alta de los 17 itinerarios analizados, con 26,34 kilómetros por hora; en dirección salida, entre la calle de la Torre y Cuatro Caminos, los conductores hicieron el recorrido a 18,74.
Según los datos de Tráfico, un conductor puede desplazarse hacia el centro a mayor velocidad por Linares Rivas y Alférez Provisional que por San Andrés; mientras que para ir desde Os Castros a Labañou, la velocidad media es superior por el recorrido que atraviesa la ronda de Outeiro que por el que va por la ronda de Nelle.
Las mediaciones varían en cada trimestre y el verano del año pasado no sale bien parado si se compara con informes anteriores. Si entre julio y septiembre de 2009, la velocidad media se quedó en 19,02 kilómetros por hora -agosto fue el mejor mes, con 19,55, aunque en julio ya había bajado hasta los 18,33-, en el trimestre entre abril y junio la cifra se elevó hasta los 19,68. Sin embargo, el resultado todavía es más llamativo si se compara con los resultados obtenidos hace más años. En el verano del 2000, la velocidad media por el casco urbano era de 19,15 kilómetros por hora, es decir, 0,13 más que en el último estudio publicado.
El Ayuntamiento empleó en otras ocasiones el transporte escolar como uno de sus principales argumentos para justificar la lentitud a la que se circula en determinados tramos, aunque en este caso sólo podría darse tal explicación al mes de septiembre, cuando empieza el curso en los colegios.