PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
Grandes colas para pagar en las tiendas, atascos en las inmediaciones de las grandes superficies y consumidores que cargan con grandes dificultades con montones de bolsas y con el necesario paraguas son algunas de las escenas que se repitieron en diferentes puntos de la ciudad durante el primer día de las rebajas de enero, un período de descuentos que los comerciantes afrontan con una enorme incertidumbre debido a la crisis que los ha mantenido contra las cuerdas durante todo el año pasado.
El temor de los dueños de los establecimientos a que parte de la mercancía que han comprado quede sin vender debido a la pérdida de poder adquisitivo de los españoles resulta muy beneficioso para los consumidores. Los que acudieron en masa a los centros comerciales y los que, a pesar del mal tiempo, se animaron a pasear por zonas como la calle Real y la plaza de Lugo han encontrado descuentos de hasta un 70%.
Todos los coruñeses que salieron ayer de compras lo hicieron con la esperanza de encontrar gangas, aunque las expectativas de gasto varían en función de factores como la edad, el sexo y la ocupación.
El gasto medio que esperan los consumidores encuestados por este diario se sitúa entre los 100 y los 150 euros, aunque es posible encontrar clientes de las tiendas que no quieren que la cifra que inviertan alcance los tres dígitos y los que dicen estar dispuestos a realizar un dispendio de más de 300 euros.
Los visitantes de los comercios destacaron las aglomeraciones en las tiendas y las esperas de varios minutos para pasar por caja. Las tesis de los que preveían unas rebajas muy concurridas por la existencia de familias que, con ánimo ahorrador, aguantaron sin comprar hasta las rebajas se impuso, por el momento, a los dueños de negocios que temían que la crisis frenara la clásica avalancha consumista asociada al comienzo de la época de descuentos.
"Se ve mucha gente y hay colas muy largas. Parece que todos los que han esperado a las rebajas para comprar se han lanzado a la calle", explica un joven cargado de bolsas a la entrada de un comercio ubicado en la calle Real, vía que mantuvo el honor de ser una de las más transitadas de la ciudad durante el primer día de rebajas.
Jóvenes dispuestos a invertir en ropa el dinero que sus familias les regalaron el día de Reyes, madres en busca de prendas para sus hijos y consumidores dispuestos a aprovechar los bajos precios para llenar el armario y despreocuparse de las compras el resto del año son los principales clientes de las tiendas durante esta época del año.
Son pocos los que, después de una jornada de visitas a establecimientos comerciales, regresan a sus casas sin haber comprado nada. Todos los vecinos que hablaron con este diario en las zonas comerciales llevaban, al menos, una prenda recién adquirida.
Las cifras de las grandes superficies confirman el éxito de afluencia del que hablan los consumidores. Espacio Coruña, un centro comercial que afronta este año sus primeras rebajas, batió su récord de visitas en una jornada en la que más de 35.000 personas se desplazaron al complejo para aprovechar las ofertas.
El Corte Inglés también alcanzó unas buenas cifras, con un total de 38.000 visitas. Los responsables de este centro comercial explicaron que la cifra ha mejorado la registrada en el primer día de las rebajas del pasado año.