REDACCIÓN | A CORUÑA
Un hombre se sentará el miércoles de la semana que viene en el banquillo de los acusados de la sección primera de la Audiencia provincial por haber supuestamente golpeado con una botella al portero de una discoteca situada en la calle Pío XII.
La Fiscalía, que pide que sea condenado a cuatro años de prisión y al pago de una indemnización, sostiene que el acusado trató de intervenir en una discusión entre un amigo suyo y otro portero del local que ocurrió en 2005. El cliente fue interceptado en ese momento por un segundo empleado de seguridad, a quien golpeó con la botella que llevaba en la mano, según la denunciante interpuesta por el empleado del establecimiento.