MARCOS OTERO A CORUÑA
El crecimiento demográfico sostenido e imparable de las localidades que integran el área metropolitana coruñesa, unido al paulatino envejecimiento de la población y la ausencia del necesario relevo generacional, protagonizan los últimos datos de habitantes elaborados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para A Coruña y su comarca. Lejos de suponer una novedad con respecto a anteriores estudios, estos cálculos no hacen sino continuar una tendencia dibujada en anteriores estudios que expertos, vecinos y representantes de colectivos poblacionales reconocen desde hace años y para la que identifican causas y vaticinan futuras consecuencias.
. ¿Qué origina el crecimiento de las localidades de la comarca? El motivo, según el catedrático de Sociología de la Universidad Antonio Izquierdo, hay que buscarlo en otra disciplina íntimamente ligada a las variaciones en la población: la economía. Izquierdo apunta al menor precio de la vivienda en localidades como Arteixo y Culleredo como razón principal del incremento de población que han experimentado estos dos municipios en el último periodo analizado, pero sobre todo desde hace algunos años. Concretamente en el caso de Culleredo la localidad pegada a A Coruña ha visto cómo en el plazo de veinte años su número de habitantes se ha multiplicado por dos: de los 12.614 vecinos censados en el año 1981, se pasó a los 23.851 en 2003, según los datos del INE. En todo este tiempo, el ritmo de crecimiento se ha movido en torno a los mil nuevos habitantes por año, justo la variación experimentada durante el último periodo de estudio. A este ritmo, no sería descabellado pensar, y los expertos tampoco lo descartan, que la población de Culleredo superase en las próximas dos décadas los 50.000 habitantes.
La tendencia observada en A Coruña y su área metropolitana no es más que otra muestra de lo que está sucediendo en términos de población en toda la comunidad gallega. El envejecimiento de la sociedad, el traslado a las áreas metropolitanas de las ciudad y el descenso en el número de nacimientos, sólo aliviados por la llegada de personas procedentes de otros países y que tienen hijos aquí, representan el panorama general en Galicia. "Es la tendencia demográfica clásica de Galicia", resume Izquierdo.
. ¿Causa cambios sociales el nuevo modelo de población de la ciudad y su comarca? El sociólogo Antonio Izquierdo considera que sí. El hecho de que muchos jóvenes decidan establecer su vivienda en los municipios vecinos, de lo que se deriva el consiguiente aumento de población de estas localidades, provoca que se camine hacia un nuevo modelo de habitabilidad. Un modelo más cercano al estadounidense, como apunta el experto en demografía. Y ello influye en el comportamiento y las costumbres sociales de las personas. "Repercute en cambios sociales, repercute en las costumbres y la sociabilidad de la gente en torno a bares y repercute en el comportamiento vecinal", enumera Antonio Izquierdo, para quien este proceso no tiene marcha atrás. "No es lo mismo vivir en una urbanización que en una ciudad", argumenta el sociólogo para apoyar sus manifestaciones.
Pero los datos del INE también muestran el paulatino envejecimiento de la población, algo natural si se presta atención, como recuerda Izquierdo, a que el nivel de vida es cada vez mayor, lo que permite disfrutar a la vez de una mayor longevidad.
. ¿Es posible convertir el envejecimiento de la población en una ventaja? La presidenta de la Asociación Provincial de Pensionistas y Jubilados de La Coruña, María Luisa Ansorena, cree que sí. De hecho, recuerda, no hay más que ver la tarea de apoyo que vienen desempeñando los abuelos desde hace unos años en el cuidado de los nietos, de manera que permite a los padres dedicarse a su trabajo y disfrutar de un mayor tiempo de ocio. Ansorena, en este sentido, opina que las personas mayores, debido a su crecimiento y las capacidades con las que llegan a la edad avanzada, deberían destacarse en la prestación de servicios sociales. Para ello, avisa, es necesaria educación. Como la que le presta la asociación en su programa de voluntariado De mayor a mayor, dirigido a que sean los propios mayores quienes ayuden a sus compañeros de generación dependientes. Ansorena, no obstante, tampoco se muestra contraria a retrasar la edad de jubilación.
. ¿Podrá cambiarse esta tendencia en un futuro? Antonio Izquierdo considera que es difícil prever las consecuencias que tendrá la actual crisis económica en la población. Advierte de que este tipo de fenómenos no se identifican en términos poblacionales hasta pasados varios años, pero vaticina que para invertir la tendencia actual serán necesarios movimientos migratorios "muy poco probables".