MARCOS MOSQUERA | A CORUÑA
El Ayuntamiento considera que el plan municipal de erradicación del chabolismo en Penamoa, reforzado por la intervención de la policía nacional, ha acabado con la mitad del narcotráfico en este asentamiento. El optimista balance del Gobierno local contrasta con el pesimismo que enarbola el grupo municipal del Partido Popular, para el que el poblado "sigue siendo uno de los grandes supermercados de la droga en el noroeste de España".
Con sólo dos asuntos en el orden del día -la formalidad de designar la comisión que negociará la frontera de A Coruña con Arteixo y de dotar de una ordenanza de funcionamiento al futuro centro municipal de empresas-, una pregunta oral de los concejales populares sobre Penamoa arrancó la principal novedad del pleno municipal celebrado ayer, el primero del año 2010. Según la concejala de Servicios Sociales, Silvia Longueira, la "estrecha y leal colaboración" entre el Ayuntamiento y el Cuerpo Nacional de Policía, a través de la Delegación del Gobierno, ha propiciado que, hasta el momento, se haya eliminado el 50% del tráfico de drogas en la zona de Penamoa cuando no se ha terminado con el desmantelamiento del poblado".
La contestación de Longueira no satisfizo a la autora de la interpelación, la edil Esther González, que acusó al Gobierno local, personalizando en el alcalde, Javier Losada, de "no haber cumplido su promesa" de resolver un problema que los vecinos "sufren desde hace veinte años". La concejala popular recordó en su iniciativa que el Ejecutivo municipal se había comprometido "por escrito" en el plan especial de Penamoa a "lograr un barrio libre de drogas y delincuencia antes de finalizar el año 2009". En su argumentación, González alcanzó a afirmar que el Gobierno local, "en lugar de perseguir a los delincuentes, amenaza y presiona a los vecinos que se manifiestan legítimamente para demostrar su indignación y descontento".
La concejala de Servicios Sociales arrancó su contrarréplica con una "reflexión": "Señora González, hay cierto tipo de políticos que poseen todas las cualidades de un perro excepto su fidelidad". "Existen otras penamoas en lugares donde ustedes gobiernan y lo único que hacen es correr tras los chabolistas montados a caballo y dispararles con balas de goma". Según Longueira, "la promesa de Javier Losada se cumple".
Los datos sobre la erradicación de Penamoa que ofreció la responsable de Servicios Sociales dicen que se han derribado "más de cien chabolas", se ha realojado a "más de cuarenta familias" de las 99 censadas en el asentamiento y "están emprendidas las acciones legales para acabar definitivamente con los que trafican con drogas".
La disputa dialéctica entre la concejala socialista y la popular se reprodujo en los demás asuntos en que hubo debate. La comisión de negociación con Arteixo, con representantes de los tres grupos, y la aprobación inicial de la ordenanza del centro de empresas salieron adelante por unanimidad. A esa unanimidad se unió, en el caso de la nueva norma, un enfrentamiento encarnizado entre el concejal de Empleo, Henrique Tello, y el representante del PP Juan de Dios Ruano, con alusiones directas al caso Gürtel de corrupción que salpica a los populares y al cambio de opinión del BNG en asuntos como la urbanización del Papagayo, el tranvía turístico, el ascensor del monte de San Pedro y la planta de Nostián.
Juan de Dios Ruano golpeó primero: "Señor Tello, me recuerda a Jim Carrey, protagonista de Mentiroso Compulsivo". Y contraatacó Henrique Tello: "Al menos yo estoy orgulloso de no tener amigos en la cárcel ni amigos corruptos". Tan enconada lucha la había propiciado una cuestión de tiempo. Para el PP, el centro municipal de empresas comenzará a funcionar tres años después de lo prometido; para el edil de Empleo, se cumplen los plazos.
El centro municipal de empresas ofrecerá en el iglesario de A Grela un espacio donde los emprendedores dispondrán de asesoramiento e infraestructuras para poner en marcha sus ideas empresariales. La ordenanza, que ahora saldrá a exposición pública, regula cómo acceder a este servicio del Ayuntamiento.
El Gobierno local, además, volvió a hacer valer su mayoría absoluta para impedir que el pleno debatieran las tres mociones de la oposición. Su decisión de no votar a favor de la urgencia de las iniciativas condenó al fracaso al PP.