MARCOS MOSQUERA | A CORUÑA
La resistencia de una veintena de familias del asentamiento chabolista de Penamoa a abandonar el poblado conduce a los tribunales. El Ayuntamiento ha comenzado a reunir toda la documentación necesaria para conseguir que la Justicia decrete la expulsión de los chabolistas que han rechazado adscribirse al plan de integración social, a través del que el Gobierno local les ofrecía tutela y subvenciones para adquirir o alquilar una vivienda digna. Uno de sus primeros pasos ha sido recabar los títulos de propiedad y del catastro que acreditan, según el Ejecutivo, que las parcelas ocupadas por estos chabolistas son propiedad de la Administración local.
A instancias de la asesoría jurídica y de la unidad de Patrimonio Urbanístico, el Ayuntamiento ha reunido los títulos de propiedad referidos a 27 parcelas, ocupadas por 28 familias que, en conjunto, suman 88 personas, 29 de ellas menores de edad, según consta en la documentación tramitada esta semana por la Junta de Gobierno Local. En esos informes, el Ayuntamiento expone que adquirió las fincas de Penamoa en 1977 y que, entre 1984 y 1985, empezaron a ser ocupadas por los habitantes de los asentamientos que habían estado situados en A Cubela, erradicados con la construcción del centro comercial Cuatro Caminos y El Corte Inglés.
En el expediente que analizó la junta de gobierno, los técnicos municipales advierten de que el Ayuntamiento va a "ejercitar la acción civil de recuperación de los terrenos actualmente ocupados en el lugar de Penamoa", para lo que se ha comenzado a compilar los títulos del Registro de la Propiedad y del Catastro. Esta documentación resulta fundamental para que la Administración municipal defienda sus intereses en el juzgado con el objetivo de recuperar la posesión de las fincas que aún ocupan las infraviviendas en la zona de Penamoa.
Según la concejal de Servicios Sociales, Silvia Longueira, la cifra de 28 familias que no han firmado el compromiso de adhesión al plan municipal se ha reducido hasta las veinte. La edil alega que estos chabolistas han rechazado, la mayor parte de las veces sin argumentos, la propuesta del Ayuntamiento de adherirse al plan de Penamoa. Ante esa negativa, Longueira se ha mostrado firme y ha advertido de que "habrá una actuación judicial". El Ayuntamiento se da seis meses para la desaparición total del poblado, es decir, para que la Justicia decrete la expulsión de Penamoa de quienes se niegan a liberar las parcelas propiedad de la Administración municipal.
Esta resistencia final no enturbia lo que el Gobierno local considera un "excelente" resultado del plan de integración. Según sus datos, de las 99 familias censadas en el asentamiento chabolista al arrancar el programa, 38 ya habitan una nueva vivienda, quince estarán preparadas para mudarse a un piso "en los próximos meses", y otras 26 han aceptado acogerse al plan y encaran ya con Servicios Sociales el camino de adaptación a su nueva vida.