TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
Un hombre se sentará la próxima semana en el banquillo de los acusados de la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña por romperle un vaso en la cara a uno de los cinco individuos que le gastaron una broma. El representante del Ministerio fiscal solicita que el imputado sea condenado a cuatro años de prisión y a pagar a la víctima una indemnización de 1.000 euros porque le quedaron como secuelas de la agresión varias cicatrices en la cara que le producen un "grave perjuicio estético".
El procesado, según sostiene la Fiscalía en su escrito de calificación, paseaba "a su aire" sobre las cinco y media de la madrugada por los alrededores de una discoteca cuando lo vio la víctima, que decidió gastarle una broma en compañía de otras cuatro personas. Los individuos, entonces, abordaron al acusado y lo empujaron hasta introducirlo en un coche que ya tenía las puertas abiertas, lo que provocó que se pusiese muy nervioso. "Como consecuencia de su obcecación por una defensa en ese momento ya no necesaria por estar ya libre de esas cinco personas y de su nerviosismo, le dio en la cara a uno de ellos con un vaso de cristal que llevaba en la mano", asegura el Ministerio público.
El perjudicado precisó asistencia médica y tratamiento quirúrgico para curar de los cortes, que necesitaron veintidós puntos. La víctima, que fue trasladada en ambulancia al hospital, tardó en sanar catorce días y le quedaron como secuelas unas "notables cicatrices en la frente" de 2,5, 0,5, 4,8 y 2,2 centímetros, así como una de 1,5 centímetros en la palma de la mano derecha.
El representante del fiscal imputa al procesado un delito de lesiones por el que solicita que sea condenado a cuatro años de cárcel. La Fiscalía tiene en cuenta a la hora de solicitar la condena la atenuante de arrebato u obcecación. "Entendemos que concurrente la provocación parcial por parte de la víctima, puesto que de no haber llevado a cabo la broma este evento probablemente no se hubiese producido", subraya el Ministerio público en su escrito de calificación.
Los hechos sucedieron en septiembre de 2006 en los alrededores de una discoteca situada en Outes (Muros). El procesado será juzgado el miércoles en la sala de vistas de la sección segunda de la Audiencia Provincial.