REDACCIÓN | A CORUÑA
Un obrero que se cayó dentro de un pozo y se rompió la tibia y el peroné exige que el gerente de la constructora en la que trabajaba y el jefe de obra aumenten la indemnización que le abonaron. "El abogado me dijo que me engañaron cuando me pagaron 9.544 euros, porque me tenían que pagar mucho más. Firmé el finiquito, pero quiero que sea la juez la que decida si me corresponde más dinero, porque creo que sí", dijo la víctima durante la vista, celebrada ayer en el Juzgado de lo Penal número 5.
El jefe de obra y el gerente de la empresa aceptaron ser condenados a cinco meses de cárcel y a pagar una multa de 900 euros, pero optaron por ir a juicio para que la magistrada determine si le tienen que pagar más al perjudicado. "Está total y enteramente indemnizado. Firmó el finiquito y se consideró satisfecho", subrayó el abogado de los procesados.
El representante del Ministerio público solicitaba en su escrito de calificación que fuesen condenados a ocho meses de prisión y a pagar una multa de 1.440 euros. El fiscal dejó que sea la juez quien determine la indemnización.