RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
Desde el Independence of the Seas hasta el Sea Cloud II. De media, este año llegará a la ciudad un crucero cada seis días. Incluso en varias ocasiones arribarán en el muelle de Trasatlánticos dos embarcaciones a la vez, como el 29 de agosto, con el Oriana y el Minerva. La Autoridad Portuaria prevé recibir un total de 64 visitas -algunos barcos repetirán estancia en A Coruña-. Para ser más precisos, 70.000 pasajeros, de cumplirse las expectativas del Puerto, que en 2009, con 55.000 viajeros, fallaron. La ecuación es sencilla: más navíos, más turistas.
El Aida Blu será el primero en saludar a la Torre y en adentrarse en la ría. Procedente de Le Havre (Francia), el 13 de febrero arribará en A Coruña. Y repetirá: porque su pasaje volverá a pisar suelo herculino el 4 de abril y el 4 de septiembre. Los que cerrarán el año serán el Black Watch y el Queen Victoria, uno de los trasatlánticos más lujosos del mundo, el 22 de diciembre.
Vendrán temprano. La Autoridad Portuaria prevé que, entre las siete de la mañana y la una de la tarde, la mayoría de los cruceros accederá a las instalaciones -sólo dos realizarán su escala en A Coruña por la noche: el Fram, a las 20.00 horas del 3 de abril; y el Le Diamant, a las 20.30 horas del 21 de mayo-. Tiene una explicación lógica. En el mejor de los casos, el barco permanecerá atracado 19 horas en A Coruña, por lo que la intención es aprovechar la breve estancia de estos turistas del mar para que rebose la caja de los establecimientos de servicios.
No es la primera vez que los comerciantes del centro se quejan de la falta de coordinación de las administraciones -Autoridad Portuaria y Ayuntamiento-. Un ejemplo. Si el trasatlántico llega a primera hora de la mañana, a veces los pasajeros se bajan del barco y ni siquiera tienen en las inmediaciones un establecimiento donde tomar un café o desayunar. En otras ocasiones, se realizan excursiones organizadas que dejan de lado A Coruña y su Torre de Hércules para redirigir a los turistas en autobús hacia Santiago de Compostela, que además en 2010 celebra Año Xacobeo.
El Consorcio de Turismo cuenta en su plan estratégico con dos acciones específicas para atraer foráneos. Por un lado, animarlos a gastar su dinero cuando llegan a la ciudad. El Gobierno municipal propone crear tres rutas alternativas: "A Coruña de Compras", "A Coruña Cultural" y "A Coruña Gastronómica". La segunda campaña, sentarse a negociar con los operadores de cruceros para que incluyan la ciudad como escala habitual de sus rutas. El Consorcio quiere poner en marcha ambos proyectos de inmediato y calcula que dejarán 2,2 millones de euros.
El rascacielos del agua
El Puerto no presenta grandes novedades en la lista de cruceros que visitarán A Coruña a lo largo de este año. Entre las grandes atracciones está la llegada del Independence of the Seas. El buque de la compañía Royal Caribbean International será el más grande, una pequeña ciudad en el mar con capacidad para 3.634 turistas, sin contar con la tripulación. El Sea Cloud II, un selecto barco para 60 viajeros, el más pequeño, tendría que arribar 61 veces en el muelle coruñés para traer el mismo pasaje que este gigante de la navegación.
Las previsiones son incrementar el tráfico de cruceros en un 14% -de los 56 barcos de 2009 a los 64 de este año- y en un 27% el número de pasajeros, de 55.000 a 70.000. De acertar en sus pronósticos, el Puerto calcula que los turistas se gastarán en la ciudad 4,2 millones -cada viajero deja una media de 60 euros-.
A Coruña es una de las escalas preferidas en los viajes turísticos por mar que cruzan de norte a sur Europa a través del océano Atlántico. La mayor parte de las expediciones proyectadas para este año procede de Portugal (de ciudades como Lisboa o Leixões), Francia (Le Havre), Inglaterra (Southampton o Dover) y también de otros puntos de España (Santander, Gijón o Bilbao) y de Galicia (Vigo, islas Cíes o Vilagarcía).
Las personas que quieran contemplar estos rascacielos del mar podrán hacerlo durante todos los meses de 2010 -salvo en enero y marzo- y, sobre todo, en septiembre, con quince trasatlánticos, abril y mayo, con doce cada uno, y agosto, con nueve.