JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
La necesidad de modificar el proyecto inicial del edificio es la justificación aportada por la Consellería de Traballo e Servizos Sociais sobre el retraso de dos meses y medio en el inicio de las obras del centro de día para mayores y la escuela infantil de Eirís, cuya primera piedra se colocó el pasado 2 de noviembre. El departamento que dirige Beatriz Mato había establecido en nueve meses el plazo de conclusión de los trabajos a partir de esa fecha y asegura ahora que pese a esta demora, "no se prevé que la paralización temporal de la obra afecte a su cumplimiento".
La consellería explica que el Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar recibió del Ayuntamiento la licencia de obra el 29 de octubre y que se procedió al comienzo oficial de los trabajos cuatro días después. Fue en ese momento cuando, al examinar que la parcela se ajustaba al proyecto elaborado para el edificio, los técnicos apreciaron que era necesaria una modificación, una circunstancia que Traballo califica como "un trámite más que puede surgir en cualquier construcción".
Este hecho llevó a los responsables de esta iniciativa a paralizarla mientras se procedía a redactar un nuevo proyecto, que fue enviado al Consorcio el pasado viernes para recibir el visto bueno. En el momento en que el documento cuente con la aprobación, se producirá el inicio real de los trabajos, que harán necesarias voladuras, puesto que el lugar del parque de Eirís en el que se levantará el inmueble se caracteriza por la abundancia de rocas graníticas.
Esta circunstancia obligará a desmontar "de forma inminente" la tirolina instalada recientemente en una nueva zona de juegos infantiles, así como la caseta de obra existente al pie del bloque de viviendas situado a escasos metros de la parcela.
Durante su participación en el acto de colocación de la primera piedra el pasado 2 de noviembre, la conselleira de Traballo lanzó duros ataques al anterior responsable del departamento de Igualdade e Benestar, Anxo Quintana, ya que manifestó que tras la llegada del Partido Popular a la Xunta se encontró con que no se había iniciado ninguno de los proyectos prometidos para A Coruña.
Las palabras de Beatriz Mato causaron un profundo malestar entre los concejales nacionalistas asistentes a la ceremonia, por lo que el BNG calificó horas después de "partidista" la intervención de la conselleira. Desde que el Ayuntamiento coruñés y la Vicepresidencia de la Xunta suscribieron en 2006 un acuerdo para la construcción de varias infraestructuras sociales en la ciudad, la demora en el comienzo de los proyectos fue explicada por la necesidad de acometer diferentes trámites que pospusieron hasta el año pasado el arranque de los trabajos en Eirís y Monte Alto, lugares en los que se ejecutarán sendos centros de día y guarderías.
Al escuchar las críticas de la conselleira al anterior Gobierno gallego el pasado 2 de noviembre, el alcalde, Javier Losada, mantuvo la cortesía institucional y evitó enfrentarse a Beatriz Mato. Al requerirle ayer su opinión sobre el retraso producido en esta actuación, el regidor declaró: "Eso tiene que preguntárselo a la conselleira de Traballo, que dijo que iba a ser diligente y los coruñeses nos lo creímos". Losada evitó también dar su parecer sobre la conducta mostrada por Mato en este proyecto, ya que manifestó: "Son los vecinos de Eirís los que tendrán que decidir si es diligente o no".
"La semana pasada llamé a la delegación de la Xunta para preguntar la razón del retraso y me dijeron que a lo mejor a mí no me lo podían decir", comentó ayer el presidente de la asociación de vecinos de Eirís, Xesús Prado, en relación con este proyecto. El portavoz vecinal señaló que no recibió ninguna explicación sobre la demora en el comienzo de las obras y expresó su recelo acerca de la actuación del Gobierno gallego en este caso, ya que el centro de día y la guardería de Monte Alto avanzan a buen ritmo, mientras que en su barrio los trabajos de ambas instalaciones todavía no se han iniciado.
"Fue una obra tan criticada por la conselleira el día de la colocación de la primera piedra que pensé que iban a empezarla al día siguiente", explicó Prado. En su opinión, el departamento de Traballo y Servizos Sociais "se cansó de hacer política con las viviendas sociales de Eirís y con las guarderías", en alusión al conflicto del realojo de los chabolistas de Penamoa en este barrio y las quejas sobre la gestión del bipartito en relación con las escuelas infantiles previstas en A Coruña, por lo que exigió a Beatriz Mato que haga "política de verdad".
También mostró su desconfianza el presidente del colectivo vecinal hacia el compromiso de Traballo de que la demora en el comienzo de las obras no alargará la construcción del complejo más allá de los nueve meses fijados desde principios de noviembre. "A lo mejor son nueve meses desde que empiecen, porque si tardan un año en empezar será un año y nueve meses", explica Prado en referencia a los plazos establecidos para el proyecto.
Otro de los proyectos de esta consellería cuya tramitación genera preocupación entre los vecinos de Eirís es la residencia para enfermos de alzheimer, iniciativa en la que Xesús Prado considera necesario que Traballo "dé el primer paso". El edificio se ubicará en una parcela de más de 4.000 metros cuadrados de superficie del parque de Eirís en su límite con la avenida de Lamadosa.
La mitad de esos terrenos se destinarán al centro asistencial, un proyecto que fue prometido a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer en 2005 por el entonces alcalde, Francisco Vázquez, quien anunció que el complejo sería construido con fondos del Ayuntamiento y la Diputación. El gobierno bipartito de la Xunta se comprometió después a ejecutarlo, pero no llegó a hacerlo, por lo que el PP aseguró durante las pasadas elecciones autonómicas que lo construiría si llegaba al poder.