TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
El cazador que mató accidentalmente el pasado 13 de diciembre en Cabana de Bergantiños a un compañero de batida de 32 años aseguró ante el juez que investiga el caso que confundió a la víctima con un jabalí por los movimientos que hizo detrás de unas ramas. El acusado contó que cambió los perdigones de la escopeta por balas porque estaba convencido de que el animal se escondía entre la maleza. El hombre afirmó que se dio cuenta de que había matado a su amigo porque lo llamó por teléfono después de efectuar el disparo para contarle que había apresado un jabalí y el móvil sonó entre las ramas, justo en el lugar al que había dirigido el tiro.
En ese momento, siempre según la versión que sostiene el sospechoso, llamó a otro de los cazadores del grupo y perdió el conocimiento. Los miembros de la batida, que también declararon ante del Juzgado de Instrucción número 3 de Carballo, relataron que cuando se acercaron al lugar de los hechos se encontraron al autor del disparo tendido sobre el suelo y sin conocimiento. Los agentes de la Guardia Civil y los cazadores que testificaron ante el magistrado que investiga los hechos coincidieron al opinar que el tiro que alcanzó el cuello de la víctima fue fortuito.
Hasta el monte de Riobó, en el lugar de A Mata, se desplazaron los servicios de emergencias del 061 y un helicóptero del 112, pero no pudieron hacer nada por salvar la vida de la víctima. El autor del disparo tuvo que ser trasladado en ambulancia al Punto de Atención Continuada de Ponteceso porque sufrió un ataque de ansiedad.
El hombre que tiroteó a su compañero será acusado de cometer un delito de homicidio por imprudencia, por el que podrá ser condenado a penas que oscilan entre uno y cuatro años de cárcel. El imputado, según fuentes cercanas a la investigación, está en tratamiento psiquiátrico desde que sucedió el accidente. Una vez que termine la instrucción del caso se señalará la fecha del juicio, que se celebrará en los Juzgados o en la Audiencia de A Coruña.