RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
-El futuro plan general establece que la altura máxima de los edificios se determinará en función de la anchura de la calle. ¿Qué objetivo persigue el Ayuntamiento con esta medida?
-La regulación de las alturas en función del ancho de la calle está presente en todos los planes generales, no es una idea extraña o rara. Estaba en los planes de 1985 y 1998, pero ahora se hace con un criterio más restrictivo en algunas calles. Aquellos edificios que tienen más altura de la permitida se quedan como están y se promueve su rehabilitación. Sólo en el caso de demolición no se podrían construir las alturas previstas en el plan. Es una medida para la rehabilitación. Aparece el concepto fuera de ordenación, que puede dar lugar a percepciones que no se corresponden con la realidad y que los vecinos se sientan amenazados.
-En principio, los dueños de pisos fuera de ordenación podrán vender o reformar sus casas si lo desean.
-Claro.
-Pero si se tira el inmueble deberán atenerse a las consecuencias, pues pueden perder alturas y, por tanto, el número final de viviendas.
-Ya existen edificios en esa situación en el plan actual, que han permanecido durante la vigencia del plan de 1998. Se promueve la rehabilitación, para que los edificios tengan todos los parabienes que les permitan ser reformados y evitar el deterioro de la edificación. Es una garantía de futuro y de calidad de la ciudad.
-Para el propietario, el problema surgirá si se derriba el edificio, pues el precio del solar será menor: a menos alturas que construir, menos precio.
-Pero cuando se compra un piso se compra el derecho de propiedad horizontal. Sólo en el caso de que se demoliera, el propietario estaría en una situación nueva, porque el solar ya no valdría lo mismo.
-¿Teme el Ayuntamiento que existan casos de dueños que eviten a toda costa la demolición del inmueble para no sufrir un perjuicio económico?
-No. El departamento de mantenimiento de la edificación del Ayuntamiento evalúa, vigila, promueve y obliga a mantener los edificios en un estado aceptable.
-¿Y si se da la situación contraria? Por ejemplo, que una casa de dos alturas se pueda convertir en otra de cinco.
-Estas dinámicas no son nuevas y se vigilarán. Si un edificio no tiene por qué ser demolido, no se demolerá. Si tiene que ser demolido y la ley permite construir más alturas, ¿qué problema hay?
-El plazo para presentar alegaciones al plan concluye el 18 de febrero. ¿Habrá muchas?
-La idea es que al final se presenten más, que haya una avalancha, más alegaciones. Por el momento son muy pocas (alrededor de una quincena).
-¿Contaba con más?
-No teníamos una previsión. Tanto si son muchas como pocas alegaciones no es una medida de la calidad del plan, ni en un sentido ni en el otro.