T. SUÁREZ / M. MOSQUERA | A CORUÑA
Los expropiados para construir el parque de Eirís exigen al Ayuntamiento que sortee los pisos antes de que la Xunta le ceda las viviendas. El Gobierno gallego se comprometió con los afectados a que en quince días terminará de reparar los desperfectos que tiene el inmueble y se lo entregará al Concello. "Lo que pueden ir haciendo es el sorteo porque de esta forma se agilizarían los trámites. El Ayuntamiento también nos podría ir informando sobre los papeles que tendremos que presentar", dice Gemma Rey, una de las portavoces de los dueños de los terrenos sobre los que se construyó la zona verde.
El concejal de Vivenda e Rehabilitación, Mario López Rico, exigió ayer a la Xunta la entrega de las viviendas de los expropiados, algo que no entienden los afectados. "No sé si él (refiriéndose a López Rico) estaría dispuesto a entrar en los pisos en las condiciones en las que están, pero nosotros no. Queremos que estén en condiciones porque los tenemos que pagar y no queremos que tengan deficiencias", subraya Rey, quien afirma que, por el momento, es innecesario "protestar".
La portavoz de los expropiados asegura que esperarán a que se cumpla el plazo que les dio el delegado de la Xunta en A Coruña, Diego Calvo, que se comprometió a entregarle los pisos al Ayuntamiento en 15 días. "Siempre cumplió su palabra y esperamos que ahora también lo haga. Si a mediados de febrero sigue todo igual protestaremos, pero ahora no viene a cuento", recalca.
"Pedimos a la Xunta que entregue las viviendas cuanto antes porque hay 51 expropiados que llevan seis años fuera de sus casas. Necesitamos que se entreguen cuanto antes. Lo que nos dijo Calvo fue que en el momento en el que estuviesen arregladas se entregarían", dijo el concejal de Vivenda e Rehabilitación. El Ayuntamiento, según el acuerdo que firmó con el Gobierno gallego en el año 2002, también dispondrá en el bloque número 4, que es donde residirán los expropiados, de 15 casas para realojar a chabolistas de Penamoa, O Portiño y Oleoducto. La concejal de Servicios Sociales, Silvia Longueira, aseguró que el Concello había rechazado esas viviendas, pero el Ejecutivo gallego insiste en que no tiene constancia de que las haya rehusado.
López Rico también solicitó a la Xunta que entregue los pisos de Eirís y de Novo Mesoiro a los adjudicatarios, que residirán en el bloque número 1. Calvo aseguró el día en el que se realizó el sorteo de las casas, a finales de diciembre, que la Xunta daría las llaves a los beneficiarios antes del mes de marzo. Los adjudicatarios de las viviendas sociales gestionan los trámites que les exige el Gobierno gallego para entregarles las llaves. Algunos de los agraciados le pidieron al delegado de la Xunta que le enseñase los pisos antes de comprarlos. Calvo aún no respondió a la petición, pero por ley sólo tienen derecho a ver los planos. "Hay mucha gente que quiere verlos antes de pedir la hipoteca", asegura una representante de los adjudicatarios. Los que entren en los pisos en régimen de alquiler se mudarán antes a ellos que los que los compren porque los trámites son más sencillos.
La Xunta invirtió 150.000 euros en reparar los desperfectos que ocasionó la lluvia en el inmueble de los adjudicatarios y en el de los expropiados. El Gobierno gallego ya instaló mamparas en los pasillos que dan al patio interior del edificio en el que residirán los beneficiarios y reparó las humedades de las viviendas. En la actualidad esos trabajos se realizan en el bloque de los expropiados, por lo que todavía no ha sido entregado al Ayuntamiento. El Ejecutivo de Feijóo culpa a la Xunta bipartita de permitir el deterioro de los pisos porque los técnicos le advirtieron de que filtraban de agua.