TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
El magistrado del Juzgado de Instrucción número 7 de A Coruña decretó la libertad provisional sin fianza del joven que dio tres hachazos a otro en una vivienda situada en los alrededores de la plaza de España el pasado mes de noviembre. El procesado era sospechoso de cometer un homicidio en grado de tentativa, pero tras las primeras investigaciones el magistrado concluyó que no hay indicios suficientes para imputarle ese delito.
El juez sostiene en el auto que el acusado atacó a la víctima con el mango del hacha, por lo que deduce que no tenía intención de matarla. El magistrado, además, destaca que, según los partes médicos, la herida que sufrió el denunciante en la cabeza fue superficial y ocasionada con un único golpe, lo que respalda la teoría de que el detenido no quería asesinarlo. "Las lesiones sufridas por la víctima no parecen tan importantes como a primera vista pudiera parecer y las lesiones del imputado responden, en principio, a acciones de agresión frente a él", subraya el juez, quien asegura en el auto que el perjudicado pudo haber agredido al arrestado con una navaja.
El procesado, que estuvo en prisión provisional desde que sucedieron los hechos, declaró después de su detención que había propinado tres hachazos al denunciante para defenderse de él. El joven también negó haber entrado por la fuerza en la vivienda de la víctima y de su pareja, que estaba en casa el día de la agresión. El sospechoso afirmó que avisó a la pareja de que estaba en la puerta de su casa, por lo que cuando accedió a la vivienda no los cogió por sorpresa.
En un primer momento el juez que investiga el caso ordenó la prisión provisional y sin fianza del detenido porque sospechaba que había forzado la entrada de la casa de la víctima y de su novia y que había usado un hacha u otro instrumento peligroso para asestarle varios golpes. "No puede descartarse la existencia de ánimo de darle muerte", subrayó el magistrado que instruye el caso.
El riesgo de fuga del procesado, la gravedad de su acción y la posibilidad de que actuase contra bienes jurídicos de la víctima llevaron al juez a decretar su ingreso en prisión provisional y sin fianza. Después de las investigaciones el magistrado emitió un auto en el que ordena la puesta en libertad del sospechoso porque cree que la versión que dio sobre los hechos cuando declaró en el Juzgado no es "ilógica".
El magistrado también tuvo en cuenta el arraigo del procesado, que reside en la ciudad desde hace más de treinta años, lo que reduce el riesgo de fuga. El joven, que tiene antecedentes policiales, no huyó después de cometer los hechos que se le imputan. El imputado, al que defiende al abogado José Ramón Sierra, no obstante, tendrá que presentarse dos veces al mes en el Juzgado.
Hasta que termine la investigación de los hechos el procesado es sospechoso de cometer un delito de homicidio intentado y otro de lesiones y de allanamiento de morada.