RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
La Consellería do Mar apostó en noviembre por buscar una salida provisional a la contaminación de la ría coruñesa y vender el marisco previo paso por un sistema intensivo de depuración. La Xunta solicitó una moratoria a la Unión Europea, que todavía no ha contestado, para comercializar el molusco de zonas restringidas -entre las que se encuentran las aguas de A Pasaxe-. La Cofradía de Pescadores rechaza esta solución porque el proceso de limpieza del berberecho y la almeja repercutirá en el bolsillo del sector, pues entiende que se verá obligado a venderlo más barato para que no se produzca una subida de precios en el mercado.
Los mariscadores sostienen que el proceso de depuración del molusco provocará un incremento de costes en los intermediarios y afirman que, para que el producto pueda ser competitivo y no suba su precio en las plazas, serán ellos quienes deberán venderlo más barato a los distribuidores. "En vez de subir el precio en el mercado, no los bajarán a nosotros", asegura el patrón mayor de la cofradía, Manuel Cao, para quien el coste de depuración afectará de manera negativa al precio del marisco porque a "más horas" de trabajo, más caro será el proceso intermedio, entre extractor y consumidor.
Las razones económicas llevan al sector a rechazar la propuesta que realizó la Consellería do Mar a la Comisión Europea. De conceder Bruselas esta moratoria, los mariscadores podrían recoger de nuevo almeja y berberecho de los fondos marinos de la ría coruñesa. A continuación, el producto se enviaría a las depuradoras para, a través de un sistema de limpieza intensivo, eliminar las bacterias y garantizar que su consumo es apto.
El patrón mayor de la cofradía advierte de que la medida autonómica obligaría a las empresas dedicadas a la depuración de marisco a comprar máquinas de última generación y elevado precio, por lo que el beneficio que obtendrían también sería menor.
La ría permanece cerrada al marisqueo desde abril de 2007 por los elevados índices de contaminación de las aguas, que afectan a la almeja y el berberecho. Sólo hay permiso para comercializar el marisco extraído del banco de O Parrote. Los mariscadores de a pie y a flote tienen firmados convenios con la Xunta para realizar trabajos de regeneración a cambio de recibir cada mes una subvención autonómica. Manuel Cao recuerda que ya se vendió molusco cuando la ría era zona C entre 2003 y 2005.