PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
El juez ha condenado a seis meses de prisión a un futbolista que agredió a un espectador durante una reyerta ocurrida al finalizar un partido disputado en las instalaciones deportivas de la Torre.
El documento de la sentencia califica como hechos probados que el condenado, después de que el árbitro pitara el final del partido, participó en una pelea entre jugadores y espectadores y que, durante el transcurso de la misma, propinó un puñetazo en la mandíbula a uno de los aficionados.
La sentencia también precisa que el incidente tuvo supuestamente su origen en los insultos que los aficionados implicados en la pelea dirigieron a los futbolistas del equipo al que pertenece el condenado.
"El imputado se encontraba en las instalaciones deportivas de la Torre, en donde había jugado un partido de fútbol. Una vez finalizado el encuentro surgió un incidente nimio con varios espectadores y, en el curso de esta disputa, el acusado agredió a uno de esos espectadores dándole un puñetazo en la mandíbula que le ocasionó una fractura doble", explica el documento de la sentencia.
La víctima de la agresión necesitó para recuperarse de la lesión una operación facial. Las heridas tardaron en curarse un total de 38 días, durante los cuales el agredido estuvo incapacitado para desempeñar sus tareas habituales.
El espectador también padece secuelas a causa del puñetazo, pues presenta cicatrices en la cara y tiene la mandíbula sujeta con unos tornillos que se emplearon durante la operación.
El juez ha considerado estos hechos como merecedores de una condena por un delito de lesiones y ha decidido castigar al futbolista con una pena de seis meses de prisión. El condenado ya había estado privado de libertad a causa del suceso ocurrido en uno de los campos de la Torre durante un día entero, poco después de que sucedieran los hechos por los que ahora ha sido condenado.
La pena de prisión no es la única que el juez ha impuesto al jugador de fútbol por la agresión al espectador. El deportista deberá indemnizar a la víctima por los días que tardó en recuperarse y por las secuelas que le han quedado a causa del puñetazo en la mandíbula.
El condenado deberá pagar un total de 6.030 euros, 2.280 euros por los días de curación de las heridas y 3.750 por las secuelas.
El juicio por esta agresión no llegó a celebrarse, ya que las partes implicadas resolvieron su disputa por conformidad.
La Fiscalía cedió en sus pretensiones, ya que, en un principio, había reclamado para el condenado una pena de un año y cinco meses de prisión. El Ministerio público modificó sus conclusiones antes de comenzar el juicio oral y reclamó la pena que finalmente fue impuesta.
El futbolista condenado, de 25 años, es vecino de la ciudad y no tiene antecedentes penales.