ANA RODRÍGUEZ | A CORUÑA
Los vecinos de Matogrande, un barrio con sólo dos décadas de vida, se reunieron el sábado alertados por la situación en que deja a sus edificios el nuevo plan general. Los bloques afectados, que superan la altura máxima permitida en la normativa, están en el entorno de la calle Enrique Mariñas. Durante el encuentro, los residentes criticaron que, si bien los documentos están en exposición pública, se han utilizado las fechas navideñas para que pasara desapercibido. Los vecinos no dudan de que la modificación afectará ostensiblemente al valor de sus pisos, al verse reducido el valor del solar y el Colegio de Arquitectos les ha indicado que, en la tasación necesaria para formalizar una hipoteca, tendrá que constar la nueva situación del piso. El presidente de la asociación vecinal de Matogrande, David Alba, constata la preocupación de los vecinos ante las últimas noticias.
-¿En qué medida se verá afectado el barrio de Matogrande por la reducción de alturas del plan general ?
-Esa norma del plan general, por lo que nosotros sabemos, afecta directamente a los cinco bloques que van a dar a la avenida de Alfonso Molina.
-¿Ya han presentado sus alegaciones?
-Estamos en eso. Hemos decidido, por cuestiones tácticas, digamos, que sean las propias comunidades de los cinco bloques afectados las que finalmente presenten las alegaciones. En esos casos, según el plan general, se reduciría la altura en las dos últimas plantas de cada uno de los bloques. Pero quedaría afectado todo el mundo, todas las viviendas, todos los propietarios del bloque perderían en caso de que surgiese algún problema. Tranquilamente podemos estar hablando de unos 450 o 460 pisos.
-¿Están satisfechos con la información que les ha dado el Concello?
-Información no se nos ha dado. Aquí quien quiera informarse tiene que ir personalmente, si no, nada de nada. De esto te enteras si has ido a la Casa del Agua.
-La Concejalía de Urbanismo asegura que los derechos de los propietarios quedan garantizados, al igual que la calidad urbanística en la ciudad.
-Según el plan general se limitan las alturas y a mí lo que me digan los políticos... (resopla). Con la norma en la mano, taxativamente los edificios quedan fuera de ordenamiento. Y con lo que todo eso conlleva. Si por lo que sea hay que derribar uno de los bloques, no se pueden levantar esas alturas. Hay una afectación directa. Que nos digan que no va a repercutir... no quiero ser descortés, pero no es verdad.
-¿Han consultado si los bancos serían reticentes a aceptar una vivienda fuera de ordenación como aval para una hipoteca?
-No sé la actitud que tienen los bancos en estos momentos a este respecto. Pero si se produce, consecuentemente si tú quieres vender, es seguro que no te van a dar el valor que tendría en el mercado normalmente.
-El suyo es un barrio nuevo y las demoliciones, como alega el Ayuntamiento, se producirían a muy largo plazo.
-Este es un barrio nuevo pero no nos afecta solamente a nosotros sino a miles de propietarios en toda la ciudad. Todos afectados de la misma manera. Yo, por ejemplo, llevo aquí quince años y estas cosas son difíciles de entender. Tiene vistas a un futuro muy lejano pero nos puede afectar de manera inmediata.
-¿Y a qué tipo de vecinos concierne?
-Afecta a un gran número de vecinos, con diferentes situaciones económicas. Para la mayor parte, además, su vivienda es su fondo de pensiones. Es una clase media, que compró su piso legalmente y esto es lo que le va a dar de comer el día que falten las pensiones, que faltarán. Si también se rebaja el valor, los palos son por todos los lados. Hay un movimiento extenso por toda la ciudad para plantear las alegaciones y espero que el Ayuntamiento tome nota de ello.