ANA RODRÍGUEZ | A CORUÑA
La reducción de alturas en los edificios de la ciudad que establece el plan general sólo tendrá aplicación a largo plazo, según la concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela. A medio plazo, justifica, no habrá consecuencias negativas para los inmuebles que queden fuera de ordenación por superar el máximo de pisos porque la única intención de la nueva normativa es promover reformas y rehabilitaciones.
"Solamente en el largo plazo, si alguno de ellos fuese demolido, es cuando la situación cambiaría", explicó la edil coruñesa en una entrevista en Radio Coruña. Taboadela defiende que "las alturas finales se rebajan en el largo plazo" atendiendo "a una medida de calidad del plan", como se lo habían pedido- ejemplifica- los vecinos del barrio de Monte Alto.
"Y cuando digo en el largo plazo es cuando los edificios tengan que ser demolidos", insiste la responsable del urbanismo municipal, que resalta que el plan general prevé "toda una serie de medidas amplísimas para la reforma integral, si fuese necesario, de esos edificios".
El plan general establece que, aunque sus viviendas estén fuera de ordenación, no habrá ninguna restricción para los propietarios en tanto se "conserve, se restaure, se rehabilite o se consolide", pero no si la reestructuración supera el 50% de la superficie edificada. Taboadela argumenta que este tipo de medida estaba incluida en todos los planes generales hasta el momento, a excepción del anterior, aprobado hace doce años.
"Este plan es el plan de la rehabilitación, no de la demolición", sostiene la edil socialista. Para Taboadela, los edificios van a seguir "en perfecto orden de calidad urbanística" aunque superen las alturas máximas permitidas y queden fuera de ordenamiento. "Lo que pretende este plan es que los edificios se conserven y que los ciudadanos sigan viviendo en sus casas como hasta ahora y con sus pisos perfectamente reformados", repite. Para ello, garantiza una serie de ayudas para esa rehabilitación, "que ya se están produciendo", como ha ocurrido con las viviendas del Carmen, Mariñeiros, Palavea y Fernández Latorre.
"Nada de expoliación, nada de confiscación y de esas tonterías que está diciendo el PP local y que crean una alarma social innecesaria", critica la responsable del departamento municipal de Urbanismo. Para Obdulia Taboadela, el "único" y "malintencionado" objetivo de la oposición es "un discurso de mentiras y difamaciones sobre un plan al que la Xunta, en este y otros puntos, ha dado su aprobación". "El Partido Popular dijo no al plan general y ahora tiene que buscar justificaciones", concluye.
El portavoz de la oposición, Carlos Negreira, volvió a cargar ayer contra plan general, "que más que un plan urbanístico es una conspiración urbanística". El presidente del PP indicó que el alcalde Javier Losada le está imponiendo a "miles" de coruñeses un "impuesto revolucionario".
En la misma línea, Negreira acusó al Gobierno municipal de mentir, ya que "es falso que declarar una vivienda fuera de ordenación beneficia a los ciudadanos". Además, entiende que la Xunta todavía no ha validado el plan, "ya que tan sólo ha elaborado el informe previo y que queda todavía el informe definitivo, tras la presentación de alegaciones y la exposición pública".
Negreira informa de que el PP ha iniciado una campaña informativa "casa por casa" para "decirle a los coruñeses en qué situación queda su casa". "Si vais a comprar un piso y en el Registro de Propiedad figura como fuera de ordenación ¿lo compraríais y lo valoraríais económicamente igual? La respuesta es no", sentenció. Para el PSOE coruñés, que ayer se pronunció al respecto, el PP usa la crítica al plan general como cortina para "ocultar sus mentiras sobre Alvedro".