PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
El presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria tiene claro que la nueva normativa sobre edificabilidad conllevará grandes perjuicios para los propietarios de los inmuebles y para los profesionales que trabajan en el sector de la venta de viviendas. Herminio Carballido invita a los vecinos afectados a presentar alegaciones y lamenta que estas directrices resulten especialmente nocivas en época de crisis.
-¿Cómo afectará la nueva normativa al mercado inmobiliario en la ciudad?
-Habrá un perjuicio a los propietarios de los edificios afectados. Los edificios no los van a tirar, pero, si se genera un solar nuevo, habrá que hacerlo según el plan actual. Si antes se podían hacer seis o siete plantas y ahora sólo tres, nos encontramos con que el valor del suelo ha bajado en un 50%. No afectará sólo a los vecinos de los pisos más altos, sino a todos. En caso de derribo, el suelo se divide por igual. A esto hay que añadir que nadie va a querer comprar un piso sabiendo que el edificio en el que se encuentra está fuera de ordenación.
-¿Son los promotores y agentes inmobiliarios contrarios a la medida?
-Sí, porque está claro que se pierde edificabilidad y que, por tanto, podrán ejecutarse menos viviendas. Si el mercado funciona de forma normal y se supera la crisis, se perderá dinero. Lo más barato es siempre construir en altura, Cuanta más altura más beneficios. El mayor perjuicio, sin embargo, será para los propietarios.
-Los pisos de los edificios afectados bajarán de precio de forma inmediata.
-Claro. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo comprar una vivienda que podrán disfrutar los hijos y nietos del comprador, que adquirir otra que, a lo mejor, no es posible dejar en herencia. El paso del tiempo hará que los pisos fuera de ordenación bajen de precio en vez de subir. Esto supone la inexistencia de las plusvalías que buscan algunos compradores.
-¿Qué consecuencias habrá sobre las hipotecas y el registro notarial?
-Si no hay compraventas, no hay hipotecas y el registro no cambia, porque no hay cambios de propietarios. El mercado ya está tocado y, con esta normativa, mucho más. Habrá aún menos movimiento inmobiliario.
-¿Considera usted que la normativa que establece el plan general es acertada o que conllevará más daños que beneficios?
-La verdad es que yo no veo grandes beneficios. Lo único que veo son los perjuicios que causará a los propietarios y daños muy graves sobre el mercado inmobiliario. El Ayuntamiento, aunque no derribe ningún edificio, sólo tiene que esperar. No habrá indemnizaciones y los propietarios tendrán que aguantarse después de que sus pisos pierdan valor. La gente que quiera deshacerse de estos inmuebles, tendrá que venderlos tirados de precio. Yo soy partidario de que todos los afectados presenten alegaciones a la normativa y al plan general, porque es una situación injusta con la que tampoco se van a conseguir grandes beneficios para la ciudad.