RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
La sala de lo Contencioso-administrativo número 3 de A Coruña investiga si el colegio Liceo La Paz cometió alguna irregularidad en la selección de alumnos para el actual curso académico. Una afectada recurrió la lista definitiva de admitidos elaborada por este centro educativo de Matogrande.
La Consellería de Educación e Ordenación Universitaria informó en diciembre a través del Diario Oficial de Galicia de que todas las personas interesadas se pusiesen en contacto con el juzgado por un recurso interpuesto por un particular contra la lista definitiva de estudiantes admitidos en el Liceo para el curso 2009-2010.
La decisión de una mujer de llevar ante los tribunales la distribución de las plazas para el actual curso ya tiene consecuencias: el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 3 ha iniciado una investigación para esclarecer lo sucedido y determinar si la dirección del centro incumplió las bases del proceso de admisión.
El juez ha notificado a los padres de los alumnos que quedaron excluidos en la lista final del Liceo que pueden acudir a los juzgados para conocer en qué punto se encuentra la investigación. El plazo para personarse ante los tribunales aún está abierto. Algunos padres recibieron la notificación en sus casas el pasado jueves y tienen nueve días de plazo, según se especifica en la carta. Los estudiantes que sí fueron admitidos por este colegio de Matogrande ya empezaron sus clases en septiembre.
El recurso que ha dado origen a la polémica fue interpuesto por una mujer y, en concreto, por la exclusión de un alumno en Educación Infantil. Las bases del concurso para la selección de estudiantes son muy estrictas, sobre todo en los ciclos de Infantil, Primaria y Secundaria del Liceo La Paz, pues se trata de un centro concertado.
No es la primera vez que el problema de las listas de admitidos en los colegios acaban con quejas de los padres afectados ante el Gobierno gallego o con recursos en los tribunales para que estos investiguen el proceso de adjudicación de plazas. Familias cuyos niños no pudieron cursar en el Liceo La Paz y en otros centros concertados de la ciudad en años anteriores también denunciaron que padres de alumnos admitidos hicieron trampas para mejorar la puntuación, como empadronar a los menores en casa de familiares que viven cerca del colegio.