GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
De manchar a limpiar; de creer que se hace arte a pasarle una brocha de pintura por encima a lo creado y de dejarlo todo tirado en los botellones a armarse con una bolsa de basura para dejar los parques bien limpios. Así proponen los miembros de la Asociación Ecologista Arco Iris que se cumplan las penas de trabajos sociales impuestas por los jueces y ponen al servicio del Concello su infraestructura de voluntariado para poner en marcha un programa de rehabilitación dirigido a jóvenes que, en los últimos meses, hayan sido detenidos por comportamientos vandálicos y antisociales.
Proponen, desde la asociación, que los jóvenes cumplan la condena que les han impuesto realizando un servicio que, en ocasiones, el Concello descuida, como la limpieza del tejado del Palacio de la Ópera, la zona de la Solana, el paseo marítimo o las piedras del dique de abrigo.
Recuerda el doctor Lueiro, miembro de la asociación, que ya cuando el servicio militar era obligatorio, Arco Iris acogía a los objetores de conciencia y les proponía trabajos de limpieza del medio natural como alternativa a las armas de las que habían decidido renegar y que, fuera de uniformes y de instrucciones militares, los jóvenes conseguían retirar de las calles de la ciudad, incluso de las menos transitadas, hasta 800 y mil kilos de basura en una sola mañana.
El programa de reeducación, asegura la asociación, tratará de inculcar en los jóvenes nuevas reglas de conducta, mediante el apoyo de psicólogos especializados en violencia juvenil. El alargamiento de la adolescencia en chicos que ni estudian ni trabajan y fenómenos como el botellón que generan desperfectos en lugares públicos han alentado a la asociación Arco Iris a crear este proyecto.