RUBÉN GARCÍA | A CORUÑA
La polémica sobre la regulación de las alturas de los edificios en el nuevo plan general continuó ayer durante el pleno y después de él. Primero, el PP preguntó por el número de viviendas afectadas por el fuera de ordenación, pero el Ayuntamiento, a través de la concejal de Urbanismo, Obdulia Taboadela (PSOE), se limitó a decir que la oposición sólo busca intereses electorales. Luego fue el BNG, que también quiso dar su opinión a la salida del salón plenario. El responsable de Vivienda y Rehabilitación, el nacionalista Mario López Rico, acusó directamente al Partido Popular y a los constructores de provocar incertidumbre y de generar preocupación entre los vecinos.
"Son intereses electoralistas del PP que se juntan con los intereses económicos de quienes hacen urbanismo", afirmó el concejal de Vivienda, para quien la oposición ha iniciado una "auténtica cruzada en la ciudad contra el urbanismo de calidad" y pretende "trasladar el miedo a la ciudadanía". López Rico no dio nombres de los culpables, pero sí defendió, al igual que la edil de Urbanismo, la norma que regulará la altura máxima de las casas.
En el futuro plan general se especifica que las viviendas que queden por encima de la altura permitida en función del ancho de la vía se quedarán fuera de ordenación. Tras las críticas de diferentes colectivos vecinales, el Concello rectificó la semana pasada y dijo que modificará el texto para que ningún piso se quede fuera de ordenación y que la regulación de alturas sólo afecte a las casas de nueva construcción.
Taboadela ratificó este compromiso y López Rico añadió fuera del pleno que existe una solución, un "tratamiento específico" para las casas afectadas, aunque sin decir cuál, porque entiende que debe ser la responsable de Urbanismo quien la explique, y nunca antes del 18 de febrero, cuando termina el plazo de exposición pública del plan general. "No veo más que una oportunidad electoralista e intereses no tan ocultos para especular con las casas de la ciudad", insistió López Rico. El responsable de Vivienda lamentó la polémica porque existen edificios fuera de ordenación "desde hace 50 años" y porque no se generará un perjuicio económico para los propietarios, aunque el precio del solar se devaluará si se pueden construir menos plantas. Puso como ejemplo de fuera de ordenación el inmueble ubicado frente al cuartel de Atocha, que divide las plazas de España y Millán Astray.
El pleno, más que para buscar soluciones, sirvió para enturbiar todavía más las relaciones entre Gobierno y oposición. Miguel Lorenzo, del PP, advirtió de que el fuera de ordenación perjudica a seis de cada diez coruñeses y significa el "atropello y confiscación" de los "derechos patrimoniales" de los vecinos. Criticó al bipartito por separado; al PSOE por un "urbanismo caótico" durante sus etapas de mayoría absoluta, y al BNG por aceptar las directrices marcadas por los socialistas sin rechistar: "Ustedes, señores del Bloque, siguen haciendo la procesión de los caladiños, ustedes que hablan de especulación les recuerdo lo que hicieron en el Papagayo".
La formación que encabeza Carlos Negreira lamentó los "mensajes contradictorios" lanzados por el Gobierno municipal y la falta de transparencia a la hora de ofrecer soluciones. La responsable de Urbanismo garantizó la semana pasada que se modifica la normativa sobre las alturas para ofrecer más "seguridad emocional" a los vecinos. "Los coruñeses no necesitamos seguridad emocional, los coruñeses necesitamos seguridad jurídica frente a las propiedades que ustedes nos quieren confiscar", le respondió ayer Miguel Lorenzo.
La edil de Urbanismo acusó al PP de realizar una "campaña torticera, mentirosa y llena de trampas con el único fin de asustar y confundir a los vecinos"; y le recordó que en Vigo y Santiago sí dieron su visto bueno a los planes generales pese a que no gobiernan y a que también existen pisos fuera de ordenación: "Explíquenme por qué allí no montaron bulla y aquí sí".
Pero no hizo falta que la oposición expusiese sus argumentos -tampoco podía, su tiempo en el pleno había concluido-, porque Taboadela dio su propia versión de por qué el PP ataca al Concello en este asunto: "¿En qué cabeza cabe que el Ayuntamiento fuese a expoliar, confiscar y no sé cuántas burradas más que sacaron ustedes de la chistera? Créame señor Negreira, esa chistera no se va a llenar de votos a base de burdas mentiras e intentos de manipulación".
El PP pide que Tello abandone el Consorcio de Turismo
El PP solicitó ayer al alcalde, Javier Losada, que retirase a Henrique Tello la presidencia del Consorcio de Turismo por su mala relación con el gerente, Moisés Jorge Naranjo, quien denunció al edil del Bloque ante Inspección de Trabajo por acoso laboral. Juan de Dios Ruano, concejal del PP, tachó al regidor de "cómplice" y a Tello de asumir "con lamentables resultados" el papel de interlocutor entre el consorcio y el sector turístico, dejando al margen al gerente. "El éxito del turismo no se mide por las visitas virtuales a una página de internet, sino por las visitas presenciales a nuestra ciudad", reprochó Ruano al concejal de Turismo. Tello presumió de que Trabajo desestimó la denuncia -"un asunto resuelto de forma contundente a mi favor"- y afirmó que Naranjo está "recuperado de la última enfermedad y cobrando casi 72.000 euros de salario".