Una mujer de 50 años se sentará la próxima semana en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 1 por aprovechar que su tía estaba ingresada en el complejo hospitalario Universitario para robarle. La imputada, según el escrito de calificación de la Fiscalía, usó las llaves que disponía del domicilio de la víctima, situado en la calle Orzán, y se apoderó de 480 euros en efectivo y de diversos objetos como relojes, pulseras, cadenas de oro, escapularios y crucifijos valorados en 318 euros. La procesada, siempre según la versión que sostiene el representante del Ministerio público, sustrajo los 60 euros que su tía tenía en el bolso cuando fue ingresada en el centro. La acusada, además, cobró algunos reintegros de un número que jugaba la denunciante de forma habitual en una administración de lotería de San Andrés.
La Fiscalía imputa a la acusada un delito de hurto continuado por el que solicita que sea condenada a dos años de prisión. El fiscal también solicita que indemnice a la víctima con la cantidad de dinero que le robó.