MARCOS OTERO | A CORUÑA
El Ayuntamiento restó ayer importancia a la nueva ordenanza introducida en el plan general para calcular la altura de los edificios y al mismo tiempo descartó que el cambio de la normativa entorpezca la tramitación del documento. Así, la concejal de Urbanismo, Obdulia Taboadela, aseguró que el Ayuntamiento mantiene los plazos marcados en su momento para su aprobación provisional en pleno a principios de verano. A pesar de la controversia despertada durante la última semana por esta figura incluida en el planeamiento que dejaría fuera de ordenación cientos de inmuebles, principalmente en los barrios de Monte Alto y Matogrande, Taboadela la calificó como un "tema menor" dentro del contenido general del documento y su proceso de aprobación.
Por este motivo, continuó ayer la edil antes de una reunión que mantuvo con la directiva de la Federación de Asociaciones de Vecinos de A Coruña y su Área Metropolitana, la modificación de la ordenanza anunciada la semana pasada por el alcalde "no afecta a nada de lo que la Xunta tenga que aprobar", aseguró. Taboadela, sin embargo, volvió a insistir en que la ordenanza para calcular la altura de los inmuebles en función del ancho de las calles y las imposiciones derivadas en cuanto a reforma y derribo de los edificios están incluidas en otros planeamientos de la comunidad gallega. "Esta figura no tenía que levantar la polémica que ha levantado", declaró la concejal de Urbanismo ayer en la exposición sobre el plan general instalada en la Casa del Agua.
Taboadela insistió en que el Ayuntamiento modificará la ordenanza de tal manera que su contenido quede lo "más claro posible" y se eviten futuros malentendidos. Esta medida, sin embargo, no le ahorrará a Urbanismo el analizar las alegaciones de los vecinos. La presidenta de la federación de asociaciones vecinales, María Luisa Varela, animó a que todos aquellos residentes que lo deseen presenten recursos contra el plan general a pesar del compromiso para modificar la norma manifestado por el Ayuntamiento. Varela también recordó ante la concejal la "inquietud" que la ordenanza despertó entre los vecinos y que ella misma, según aseguró, se encargó de trasladar a Obdulia Taboadela. "Se lo transmití a la concejal y está bien que lo haya escuchado", apuntó la presidenta de la federación.
La concejal de Urbanismo respondió que desde el Ayuntamiento están abiertos a que se presenten todas las alegaciones que se deseen, hasta el momento van 24; no así a ampliar el periodo de exposición pública, el máximo fijado por ley. En cambio, sí prometio aumentar el horario de atención al público en la Casa del Agua si existe demanda.