PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
Un conductor que supuestamente colisionó contra un autobús urbano mientras huía de la policía tras haber sido sorprendido en un control de velocidad se enfrenta a penas de hasta cuatro años de prisión.
El fiscal explica en el escrito de acusación que el procesado fue detectado por un radar cuando circulaba a una velocidad superior a la permitida por la avenida de Finisterre. Esta circunstancia hizo que un agente municipal le ordenase que detuviera su marcha, pero el acusado, supuestamente, hizo caso omiso y aceleró, lo que provocó que el policía tuviera que apartarse para evitar ser atropellado.
"Un agente que formaba parte del control procedió a darle el alto, pero el acusado aceleró el vehículo, teniendo que apartarse el policía", expone el Ministerio Público sobre el origen de la persecución que finalizó con el accidente.
Tras haber eludido al agente, siempre según el relato de la Fiscalía, el acusado efectuó una serie de maniobras prohibidas por el código de circulación con las que llegó a poner en peligro a los transeúntes y a los otros conductores que circulaban por las mismas vías.
"Una vez sobrepasado el agente, efectuó un cambio de sentido expresamente prohibido y, a velocidad elevada, huyó del lugar circulando a gran velocidad por delante de dos colegios en el momento en que salían los estudiantes, circulando por el sentido contrario de la marcha y con riesgo de colisión con los demás usuarios de la vía", expone la acusación.
La huida terminó con un accidente ocurrido tras la colisión del vehículo que supuestamente conducía el acusado con un autobús urbano que se encontraba detenido en un semáforo de la avenida de Gran Canaria.
El choque, además de causar daños materiales al autobús, provocó que dos de los pasajeros del transporte público resultaran heridos y precisaran asistencia médica.
La Fiscalía reclama una pena de cuatro años por los delitos de atentado a agentes de la autoridad y contra la seguridad del tráfico. Tres de los cuatro años que solicita la acusación corresponden a la pena por haber escapado de los agentes policiales y uno por las maniobras ilegales con las que el conductor puso en peligro a los usuarios de las vías por las que circulaba.
El Ministerio Público también ha pedido al juez que se le prohiba al acusado conducir vehículos con motor durante un período de dos años.