El primer teniente de alcalde de A Coruña, Henrique Tello, lo dejó ya esta semana muy claro. Si la ciudad ha recibido menos dinero que el año pasado en el reparto de los fondos estatales, no es por culpa de sus políticos ni por la falta de proyectos, sino porque la recaudación de impuestos ha sido mucho menor que en ediciones anteriores.
De los 176,9 euros que le correspondían a cada ciudadano en las ayudas del Fondo Estatal de Inversión Local (el Plan Zapatero) del año pasado, se ha bajado a los 108,1 euros de 2010. Una diferencia que, en A Coruña, por ejemplo, hace descender el aporte del Estado hasta casi la mitad. De los 43,2 euros que sirvieron para levantar casi todas las aceras de la ciudad, el Concello ha pasado a recibir 16,7 millones de euros menos y eso que su registro de población se ha incrementado en 776 habitantes.
En las cuentas del año pasado, todos los concellos -excepto Carral, al que le faltaban 500 euros- habían superado la barrera del millón de euros en sus registros. En 2010, Abegondo, Bergondo y, de nuevo Carral, se sitúan bajo el límite de los seis ceros.