MARCOS OTERO | A CORUÑA
Los seis edificios para los que el plan general reserva una parcela a quinientos metros de la Torre de Hércules, en San Amaro, no perjudicarán al monumento declarado en junio del año pasado patrimonio de la humanidad por la Unesco. Eso al menos considera el alcalde, Javier Losada, quien ayer situó al faro romano como el referente de todo aquello que se hace en la ciudad, incluido lo urbanístico.
Pero es que el alcalde también aseguró que cualquier actuación planeada en A Coruña tiene como principal objetivo "poner en valor" el monumento, en lugar de dañarlo o deteriorarlo. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que el Ayuntamiento elimine del planeamiento en tramitación el desarrollo urbano previsto para un solar vacío en las inmediaciones del faro romano, Losada respondió que no sólo esta actuación sino todas las previstas en el plan general tienen como propósito el destacar la Torre de Hércules. "Ninguna actuación va a poner en detrimento la Torre, al contrario, la va a poner en valor", afirmó Losada.
Este proyecto en concreto incumpliría las recomendaciones formuladas por dos organismos diferentes: Icomos y la Xunta. El primero, el consejo internacional de monumentos y sitios vinculado a la Unesco, advirtió cuando concedió al faro romano el título de patrimonio de la humanidad que era necesario conservar el entorno libre de nuevas construcciones si se quería mantener la distinción a lo largo de los años. Pero el Ayuntamiento, menos de un año después de la declaración del faro como un bien de carácter mundial, ya ha contravenido esta directriz con la introducción en el plan general de esta actuación urbanística. A pesar de ello, el alcalde insistió ayer durante una visita a la sala de tráfico de la Policía Local: "La Torre es una magnífica referencia para la ciudad y estará siempre como el eje fundamental".
La actuación urbanística planeada a medio kilómetro de la Torre parte de un proyecto iniciado ya en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) todavía vigente, el del año 1998. Por aquel entonces se delimitó un área en una superficie vacía pegada al polígono de Adormideras y la rotonda que desde el paseo marítimo da acceso a ese punto o bien permite continuar hacia el faro romano. El actual planeamiento todavía en tramitación plantea desarrollar esta actuación y levantar seis edificios. Dos bloques de pisos se situarán paralelos al acceso de Adormideras, otros dos se construirán detrás de ellos y un último edificio está proyectado delante del pabellón existente en la ciudad deportiva pegada a la Torre de Hércules.
El polideportivo es precisamente otra construcción, está ya finalizada, puesta en entredicho por el posible perjuicio que ocasiona al monumento y que completa la otra pata de los organismos que han recomendado al Ayuntamiento dar un giro a su política de conservación de la Torre. Recientemente, la Dirección de Patrimonio de la Xunta recomendó al Consistorio que meditase la eliminación del pabellón para otorgar al faro romano todo el protagonismo en el entorno. El Gobierno local todavía no se ha manifestado a este respecto ni tampoco lo hizo Losada ayer.
Las palabras del alcalde contrastan sin embargo con las del concejal de Rehabilitación Urbana y Vivienda, el nacionalista Mario López Rico, quien ayer ante los micrófonos de Radio Coruña volvió a admitir, como ya había hecho anteriormente durante el transcurso de unas jornadas dedicadas al plan general, la escasa conveniencia de promover actuaciones de este tipo en las cercanías del monumento, por lo que podría pasar en un futuro acerca de su categoría como patrimonio de la humanidad.
Más críticas al plan
Mientras tanto, el contenido del plan general continúa recibiendo críticas por parte de los colectivos representativos de la ciudad. Ayer fue la Federación de Asociaciones de Vecinos Salvador de Madariaga la que cargó contra el documento y en particular contra la polémica ordenanza sobre el límite de altura de los edificios.
La federación vecinal minoritaria de la ciudad, al contrario que el alcalde, quien en su habitual comparecencia radiofónica de los viernes calificó el planeamiento como "muy bueno" y agradeció el apoyo de los arquitectos, definió la norma como un "acto de piratería". La Asociación de Vecinos del Agra do Orzán, por su parte, dio a conocer sus alegaciones contra el documento, centradas en la reclamación de instalaciones deportivas, la reactivación del comercio del barrio y la eliminación de propuestas de carácter "especulativo". La Asociación Ecologista Arco Iris también animó a los vecinos a presentar recursos contra el documento.