JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
Los arquitectos Alberto Unsáin y José Miguel Vázquez García presentaron ayer en la delegación coruñesa de su colegio profesional una solicitud de asamblea para que se debata la postura de todo el colectivo acerca del proyecto de plan general. La iniciativa, que está respaldada por otros compañeros de profesión, se produce tras el anuncio por la directiva presidida por Manuel de la Iglesia de no presentar alegaciones contra la normativa urbanística que tramita el Ayuntamiento, que se encuentra en fase de exposición pública.
La solicitud de estos arquitectos será atendida con celeridad, ya que al parecer el colegio tiene intención de convocar la reunión durante la próxima semana. El plazo para la admisión de alegaciones al futuro plan general concluye el 17 de febrero, por lo que quedan pocos días para su presentación.
Unsáin, que presidió a los arquitectos coruñeses hasta mayo de 2007, tiene una opinión crítica del proyecto urbanístico diseñado por Joan Busquets para A Coruña, por lo que estima que es necesario que el colegio profesional plantee reclamaciones sobre los aspectos técnicos que a su entender precisan de una modificación.
Para este profesional, la presentación de alegaciones no implica necesariamente un rechazo frontal de la normativa propuesta por el equipo redactor del plan y el Ayuntamiento, sino una voluntad de mejorar sus contenidos. Unsáin no se muestra preocupado por la polémica surgida en torno a los edificios que el plan deja fuera de ordenación por su volumen excesivo, ya que la considera una cuestión menor en relación con otros problemas que aprecia en el proyecto.
La directiva de la delegación coruñesa del Colegio de Arquitectos hizo pública el pasado jueves su decisión de no alegar contra el plan general por estimar que se trata de la "última oportunidad" de la ciudad para contar con un diseño urbanístico adecuado. Manuel de la Iglesia consideraba positiva la iniciativa de dejar fuera de la ordenación a los inmuebles con una altura excesiva, pero no censuró al Gobierno local por retirarla ante las protestas surgidas entre los propietarios de viviendas, al tiempo que calificaba de innecesarias las alegaciones que puedan presentar las asociaciones de vecinos sobre esta cuestión.
Los principales inconvenientes que aprecia Unsáin en el plan se refieren a los convenios que el Ayuntamiento deberá suscribir para desarrollar las actuaciones más destacadas: la urbanización de los muelles, la estación intermodal, la estación metropolitana y la conversión de Alfonso Molina en un bulevar. En su opinión, las exigencias del Ministerio de Fomento en todos estos proyectos contradicen los objetivos del plan de Busquets o los hacen inviables, por lo que exige que se clarifiquen antes de que se produzca la aprobación definitiva de la normativa urbanística.