MARCOS OTERO | A CORUÑA
Los seis edificios proyectados en San Amaro, a quinientos metros de la Torre de Hércules, están incluidos en el área de protección del monumento. Podría decirse que el plan general se contradice a sí mismo: recoge el desarrollo urbanístico para este solar vacío en las cercanías del polígono de Adormideras y al mismo tiempo establece dos grados de protección especial para el faro romano derivados de su nombramiento el pasado mes de junio como patrimonio de la humanidad por la Unesco en los que están incluidos estos seis inmuebles.
En la revisión del documento urbanístico actualmente en tramitación se incluyen los dos nuevos ámbitos de defensa previstos a raíz de la distinción, si bien no están del todo definidos en el plan general. La versión del planeamiento aprobada de manera inicial por el pleno el pasado 1 de diciembre define dos niveles de protección bautizados como límite del bien y zona de amortiguamiento. Es en esta segunda donde están previstos los seis edificios que varias voces ya han calificado como perjudiciales para los intereses del monumento, entre ellos el concejal de Vivienda y Rehabilitación Urbana, Mario López Rico, y el presidente del Instituto de Estudios Torre de Hércules, Segundo Pardo-Ciórraga.
El alcalde, sin embargo, volvió ayer a insistir en que este proyecto urbanístico no perjudica en absoluto los intereses del monumento. Losada, durante una visita al barrio de Palavea para anunciar el inicio de las obras de reforma de la zona, repitió que la Torre es la "referencia" para todo el diseño urbanístico de la ciudad. Por ello, aseguró, todas las actuaciones tendrán la "máxima calidad" para beneficiar al monumento patrimonio de la humanidad.
Losada también indicó que tratará de explicar personalmente a Segundo Pardo-Ciórraga la actuación prevista en San Amaro por el plan general. "Lo veo habitualmente", aseguró. Lo que tendrá que explicarle es un proyecto heredado del plan general todavía vigente, el del año 1998, que prevé la construcción de seis edificios en un solar hoy en día vacío entre la ciudad deportiva de la Torre y el polígono de Adormideras. A quinientos metros del faro romano, este desarrollo urbanístico, ya según el planeamiento elaborado por el urbanista Joan Busquets, establece que se construirán dos bloques de pisos y un pequeño edificio pegado al pabellón de la ciudad deportiva
La actuación contraviene las recomendaciones formuladas en su día por la Unesco cuando concedió al monumento el título de patrimonio de la humanidad: la condición para mantener la distinción en futuras revisiones es que el entorno del monumento se mantenga libre de otros elementos. Segundo Pardo advirtió el viernes de que otras ciudades ya han visto cómo se les retiraba la distinción debido a actuaciones urbanísticas de esta naturaleza y citaba como ejemplo el caso de la localidad alemana de Dresde, a la que se le quitó por un puente.
Ahora el proyecto también se encuadra dentro de la clasificada como zona de amortiguamiento, que es una figura que permite establecer un área alrededor del monumento para asegurar mejor su conservación. La zona permite jurídica y técnicamente restringir los usos y el desarrollo del monumento para el que ha sido establecida a fin de reforzar su blindaje frente a elementos externos, tal y como dicta el Comité Intergubernamental del Patrimonio Mundial.