TANIA SUÁREZ / PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
Dos piedras de diez y doce toneladas se precipitaron ayer desde un camión a la rotonda de Matogrande. El accidente lo provocó la rotura de los cables de sujeción del tráiler, según informaron fuentes de la Policía Local, que aseguraron que la caída de los bloques sólo ocasionó retenciones "sin importancia", ya que no hubo daños personales ni materiales.
Los hechos sucedieron ayer sobre las once de la mañana cuando el camión trasladaba las rocas hasta el paseo marítimo. Los cables que las sujetaban cedieron y las piedras se desplomaron sobre la carretera. Una patrulla de la Policía Local se desplazó hasta la rotonda de Matogrande y cortó la circulación, ya que los bloques ocupaban uno de los carriles de la vía. La carretera permaneció cortada dos horas, el tiempo que tardó una grúa en retirar los pedruscos.
Los viandantes y los conductores de los vehículos observaban sorprendidos el tamaño de las rocas. Algunos curiosos se quedaron en las inmediaciones de la rotonda hasta que la grúa consiguió levantar los bloques que tenían como destino el paseo marítimo. La Demarcación de Costas, que pertenece al Ministerio de Medio Ambiente, sufraga los gastos de reposición de la escollera que protege el paseo entre Adormideras y la torre de control marítimo. La empresa adjudicataria de los trabajos comenzó el lunes a instalar las piedras, que pesan entre diez y quince toneladas.
La constructora prevé terminar la colocación de las rocas dentro de dos semanas, por lo que cada día añade 450 toneladas a los lugares donde el mar dañó o movió el material ya existente. La empresa tiene preparadas un total de 6.750 toneladas de piedra para colocarlas en la escollera. Si el tiempo lo permite estos días circularán por el centro de la ciudad los tráilers que transportan los bloques, que por su gran tamaño no pasan desapercibidos para nadie.