TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
El juez decano de A Coruña, Antonio Fraga Mandián, exige a la Xunta que inicie "cuanto antes" las obras en la antigua sede del registro civil para trasladar allí el Juzgado de Violencia sobre la Mujer. La unidad que se encarga de investigar los malos tratos a mujeres se abrió hace tres años de forma provisional en la planta baja del edificio de Nuevos Juzgados y permanece allí desde entonces. La unidad de violencia de género carece de espacio para separar a los agresores de sus víctimas y los funcionarios trabajan en el pasillo, por lo que dificultan el acceso a los usuarios.
El acondicionamiento de las instalaciones que ocupaba el registro en el inmueble de Nuevos Juzgados es "una obra prioritaria", según asegura Fraga Mandián, quien advierte a la Xunta de que debería iniciar los trabajos "cuanto antes". El juez decano afirma que la actual ubicación del Juzgado de Violencia sobre la Mujer "no es idónea" y subraya que lo que en principio se creó como algo provisional se "extendió en el tiempo".
Tanto Fraga Mandián como el magistrado de la unidad de violencia de género dieron el visto bueno al proyecto del Gobierno gallego para adecuar la vieja sede del registro a las necesidades del Juzgado de Violencia sobre la Mujer. "Va a ser un sitio más que digno. Entre la Xunta y nosotros estudiamos la distribución. Van a poder separarse las víctimas y los acusados, tendrá sala de vistas y despachos para el juez, el forense y el secretario. Las instalaciones serán muy buenas", subraya el portavoz de los jueces al tiempo que solicita que comiencen las obras.
Los funcionarios del juzgado que se encarga de los malos tratos a mujeres y el sindicato CCOO propusieron a la Consellería de Xustiza que cambiase la unidad de forma provisional al edificio anexo al de Nuevos Juzgados, concretamente donde se ubicaban las unidades de lo Contencioso-administrativo que fueron trasladadas al edificio Proa, en Matogrande. Fraga Mandián se muestra contrario a esta alternativa, al igual que la Xunta, que insiste en que el juzgado de violencia de género se trasladará a la antigua sede del registro.
"Las instalaciones que proponen también necesitarían obras porque carecen de espacio para separar a la víctima y al acusado, algo que sí tienen las actuales, y los detenidos tendrían que pasar al juzgado por la calle porque carecen de calabozos", asegura una portavoz del Gobierno gallego, quien recalca que no tendría sentido hacer obras en dos instalaciones para que alberguen la unidad de violencia de género. La representante de la Xunta asegura que los trabajos para reformar la antigua sede del registro están "a punto de salir a licitación".