TANIA SUÁREZ | A CORUÑA
Cogió el carné de identidad de su suegra, entró en un banco y se hizo pasar por ella. Pidió que le entregasen 1.500 euros, firmó el recibo y abandonó la entidad bancaria. Así es como actuó la procesada que se sentó ayer en el banquillo de los acusados de la sección segunda de la Audiencia Provincial. La mujer admitió haber robado a su suegra, algo que ya había reconocido en las declaraciones que hizo en comisaría.
"En ese momento era politoxicómana. Tenía distorsionada la realidad porque consumía drogas y me tomaba un bote diario de pastillas. No sabía lo que hacía", declaró la acusada durante el juicio. La mujer insistió en que le devolvió el dinero a la víctima "poco a poco" y aseguró que le pidió "perdón" cuando se percató de lo que había hecho.
La perjudicada confirmó la versión que dio su nuera y afirmó que presentó la denuncia porque se percató de que le faltaban 1.500 euros en la cuenta. "Cuando la puse no sabía que había sido ella", dijo refiriéndose a su nuera. La víctima descubrió que la esposa de su hijo le había robado el dinero cuando en el banco le mostraron las grabaciones de las cámaras de seguridad y la reconoció. "Me pidió perdón por lo que había hecho después de que la descubriese y el dinero me lo devolvió poco a poco", contó la mujer, que pidió permiso para abandonar la sala de vistas antes de que concluyese el juicio para no tener que encontrarse con su nuera.
El representante del Ministerio fiscal le imputa a la acusada un delito de falsedad en documento mercantil y una falta de hurto, por lo que solicita que sea condenada a un año y medio de prisión y a pagar una multa de 2.160 euros. La abogada que ejerce la defensa de la sospechosa pidió su libre absolución y exigió al tribunal que tenga en cuenta a la hora de dictar sentencia la atenuante de confesión de los hechos, ya que la procesada admitió haber usurpado la identidad de su suegra en la primera declaración que prestó en comisaría.
La procesada le robó el carné de identidad a su suegra el 22 de septiembre de 2006 en el domicilio de Arteixo en el que residía la mujer. Tras apoderarse del DNI se dirigió a una sucursal bancaria situada en la ronda de Outeiro y se hizo pasar por su suegra para que le entregasen 1.500 euros. La imputada aseguró que en ese momento tenía "problemas" con las drogas, pero insistió en que en la actualidad está en tratamiento para desintoxicarse. La acusada carece de trabajo e indicó que vive gracias a su marido. La víctima renunció a toda indemnización que pudiera corresponderle por el hurto que sufrió en su propia casa y porque le usurpasen su identidad. "Cuando puse la denuncia no sabía que era ella. La reconocí cuando en el banco me enseñaron las cámaras de seguridad. El banco no me devolvió el dinero, pero se encargó mi hijo de dármelo poco a poco", subrayó la afectada durante la vista oral.