GEMMA MALVIDO | A CORUÑA
La Xunta ha roto el compromiso que el bipartito había adquirido con el Ayuntamiento para construir un colegio de Educación Infantil en el barrio de Os Rosales. Argumenta la Consellería de Educación que la cesión del terreno que realizó el Concello en 2008 para que el Gobierno autonómico construyese el colegio se ha formalizado en unos términos que no permiten a la Xunta edificar en ellos. Y es que la cesión se realizó con un límite temporal que la Consellería considera escaso para la construcción de un centro escolar.
Los vecinos de Os Rosales aseguraron la semana pasada que se manifestarían para conseguir que la Xunta cumpla el convenio firmado por el bipartito, ya que consideran que las plazas escolares que el barrio oferta son insuficientes para un población que se incrementa con el paso de los años.
La conselleira de Educación en 2008, la nacionalista Laura Sánchez Piñón, firmó hace dos años un acuerdo con el Concello por el que, en la parcela de 7.500 metros cuadrados que le cedía el Gobierno municipal, construiría un centro escolar de Educación Infantil de doce aulas con capacidad para 25 alumnos cada una, con una zona de aparcamiento y con otra destinada a patio y deportes.
El alcalde de A Coruña, Javier Losada, aseguró entonces que el nuevo colegio para niños de tres a seis años abriría sus puertas "a lo largo de 2009 o 2010", pero el cambio de gobierno en la Xunta paralizó el proyecto. Ahora, el nuevo Ejecutivo asegura que no se desarrollará hasta que el Ayuntamiento cambie los términos de la cesión del terreno y amplíe el periodo de traspaso de la parcela, aunque la Xunta no ha querido desvelar a este diario por cuántos años se había formalizado el traspaso ni cuántos serían suficientes para que la obra se hiciese realidad.
Los padres de los alumnos susceptibles de ir al nuevo colegio mantuvieron una reunión con la jefa territorial de la Consellería de Educación, que desconocía el proyecto de construcción de este nuevo centro en el barrio. Los miembros de la plataforma Cole para todos, impulsora de la iniciativa de las doce aulas, pedirá una nueva reunión con la delegada de la Xunta para conocer la posición del Ejecutivo autonómico y para saber si, finalmente, existen posibilidades de que se construya en colegio en la parcela que hay detrás de la guardería municipal.
El portavoz de la plataforma, José María Calatayud, se queja de que el tiempo corre en su contra y de que los pequeños para los que pidieron las nuevas aulas ya no podrán estudiar en ellas, aun cuando el colegio estuviese listo para el próximo curso, algo casi imposible ya que ni siquiera está puesta la primera piedra y el compromiso de la Xunta para edificarlo es, hasta ahora, inexistente.
Queda la pelota en el tejado del Ayuntamiento, que se ve obligado a cambiar los términos del contrato de cesión de la parcela de 7.500 metros cuadrados y a ampliar el tiempo de traspaso de los terrenos para que la Xunta que preside Alberto Núñez Feijóo pueda edificar el nuevo centro escolar.
Lo que valió para el gobierno formado por el bipartito en precampaña electoral es ahora insuficiente para la Consellería de Educación, que reclama la colaboración del Ayuntamiento de A Coruña para cumplir un deseo de los residentes en Os Rosales; un deseo que la Xunta reconoce que es un derecho de los vecinos.
Que los padres volviesen a reclamar la construcción del nuevo centro responde a las reuniones que, como progenitores de los alumnos del colegio Emilia Pardo Bazán, mantuvieron desde el principio de este curso. Y es que la asociación de padres reclamó a la Xunta que cubriese el camino que une el pabellón con el colegio y el comedor sin recibir todavía una respuesta afirmativa a sus propuestas.